La Comunidad de habla hispana de Australia
Arribo
Algunos investigadores señalan que fue un explorador español quien dió a Australia su nombre. Pedro Fernández de Quirós habría reclamado para España en 1606 la masa de tierra que llamó Austrialia del Espíritu Santo.
La historia oficial de Australia, sin embargo, sólo reconoce la toma de posesión de la Terra Australis, La Gran Tierra del Sur, por el Capitán Cook, en 1770.
Los archivos oficiales también señalan que el primer inmigrante español arribó a Sydney en 1821 y para 1891 la población hispana ya había crecido a unas 500 personas.
Asentamiento
Durante la década de 1950 la población hispana creció a través de un programa de asistencia a la inmigración.
Este programa alcanzó su punto más alto a comienzos de la década del 60 y desde los años 70 la población española ha permanecido estable. El censo australiano de 1996 pone la cifra para este grupo por en unos 9.000.
Sin embargo, a partir de los años 70 el influjo de personas de Centro y Sudamérica ha elevado la población hispana de Australia a más de 90.000 según el último censo.
Una indeleble evidencia de la contribución hispana a Australia es el establecimiento religioso de Nueva Norcia, en Australia Occidental.
Fundado por un monje benedictino español, el monasterio, que aún hoy opera, está situado al norte de Perth.
Otro hito importante para la comunidad de habla hispana fue la fundación, en 1962, del Club Español de Sydney.
La comunidad de habla hispana de Australia está constituída hoy en día por gente de muchos países de América Latina y de España. También hablan español algunas personas provenientes de las Filipinas.
El establecimiento de clubes que se ocupan de las diferentes secciones de la comunidad hispana ha sido fundamental para el establecimiento exitoso de ésta en el país.
También los medios han jugado un papel en ello. En la actualidad, se publican en Sydney cuatro periódicos en idioma español, con distribución nacional.
El español es un idioma popular entre los estudiantes avanzados de liceos y universidades en Nueva Gales del Sur, Victoria y el Territorio Capital Australiano, donde éstos cuentan con escuelas de español por largo tiempo establecidas.
El gobierno australiano mantiene estrechas relaciones con varios países de habla hispana y con algunos de ellos ha desarrollado acuerdos bilaterales.