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El control coercitivo, un área gris en las leyes australianas contra la violencia doméstica

Source: Getty Images/coldsnowstorm

El problema del control coercitivo en las parejas, que muchas víctimas siente como una especie de “terrorismo íntimo”, es aún un área gris en la legislación de Australia, país en donde aumentan los pedidos para que sea tipificado como delito, aunque algunos defensores de las mujeres inmigrantes y refugiadas piden ir con cautela para evitar dañar más a las comunidades más vulnerables.

El control coercitivo, una estrategia que usan las personas narcisistas en sus relaciones con parejas, amigos o empleados para dominarla y controlarla con el aislamiento, las amenazas y la humillación, causando temor y ansiedad a las víctimas, es reconocido por algunas leyes civiles de los estados y territorios de Australia.

El control coercitivo no es un delito en Australia, y a menos que el agresor haya acosado o agredido físicamente a alguien, haya dañado la propiedad o haya incumplido una orden de intervención, es poco probable que sea detectado o castigado. 

Solamente Tasmania cubre en sus leyes penales algunos aspectos del control coercitivo, que le quita a sus víctimas el sentido de la independencia y sus derechos de tomar decisiones sobre sí mismos (con quien reunirse, la apariencia, tiempo libre y trabajo, entre otros).


Puntos destacados:

  • Varios sectores de Australia quieren que la intimidación, el acoso y otras formas de control coercitivo sean considerados ilegales en el marco de las leyes de violencia doméstica en Australia, aunque algunos sectores piden considerarse aspectos religiosos y cylturales.
  • El control coercitivo es una estrategia que usan las personas narcisistas en sus relaciones con parejas, amigos o empleados para dominarla y controlarla con el aislamiento, las amenazas y la humillación, causando temor y ansiedad a las víctima
  • A algunos defensores y criminólogos les preocupa que los comportamientos sean demasiado difíciles de definir y perseguir (¿dónde está la línea que separa un comportamiento "desagradable" de uno delictivo?) y que incluso puedan resultar contraproducentes para las víctimas.

 

Esta semana, un comité conjunto del Parlamento de Nueva Gales del Sur (NSW, siglas en inglés), abordó las potenciales reformas legales y el enfoque de sus políticas respecto al poder coercitivo, lo que abre la puerta en este estado, como en Queensland, a su penalización.

En septiembre pasado, el Partido Laborista presentó el proyecto de ley denominado Preethi, en recuerdo a Preethi Reddy, a quien su exnovio la asesinó en 2019 en una habitación de hotel antes de esconder su cadáver en una maleta.

Durante las audiencias del comité parlamentario, la periodista de investigación y autora Jess Hill abrió la audiencia el miércoles calificando la criminalización del control coercitivo como "el cambio de paradigma masivo que estamos buscando en este país".

"Las víctimas de malos tratos suelen decir que cuando escuchan la lista de estos comportamientos se les enciende la bombilla, sobre todo a las que no reconocen que lo que están viviendo es maltrato, o a las que rara vez o nunca son agredidas físicamente", dijo Hill.

"No hay nada más que capte esta línea argumental típica. 

Este es el gran cambio de paradigma que buscamos en este país, en las fuerzas del orden y en todos nuestros sistemas, para que la comunidad deje de preguntarse "¿por qué no se marchó?" y empiece a preguntarse "¿por qué la retuvo como rehén?" y "¿cómo demonios consiguió marcharse y sobrevivir?". 

domestic violence
A parliamentary inquiry into coercive control in domestic relationships is underway in NSW.
Getty Images

Matices religiosos y culturales

Según datos oficiales, mujer es asesinada por su pareja actual o anterior cada nueve días en Australia. La misma cifra corresponde a un hombre cada 29 días.

Varias investigaciones ya han examinado este problema como la de la Comisión Australiana de Reforma Legislativa en 2010, la del Grupo Especial de Trabajo sobre Violencia Familiar de Queensland en 2015 y la de la Comisión Real sobre Violencia Familiar de Victoria. Sin embargo, todas recomendaron no introducir nuevas leyes, en parte porque descubrieron que a menudo solo tienen un "efecto simbólico" y no producen un cambio real.

A algunos defensores y criminólogos les preocupa que los comportamientos sean demasiado difíciles de definir y perseguir (¿dónde está la línea que separa un comportamiento "desagradable" de uno delictivo?) y que incluso puedan resultar contraproducentes para las víctimas.

Ann Pereira, presidenta de la Liga de Mujeres Católicas de Australia, se preguntó durante una comparecencia ante el comité parlamentario de NSW en qué momento la coacción "se convierte en un delito".

"Es necesario establecer directrices claras, ya que en una sociedad multicultural, muchas costumbres y religiones tienen valores dispares, algunos de los cuales pueden ser considerados como coerción", dijo en la investigación. 

The public leave flowers at the vigil for Hannah Clarke and her three children Aaliyah, 6, Laianah, 4, and Trey, 3, at Bill Hewitt Reserve in Brisbane, Sunday February 23, 2020. (AAP Image/Sarah Marshall) NO ARCHIVING
Flowers at a domestic violence vigil
AAP

Terrorismo “íntimo”

Durante décadas, las sobrevivientes de la violencia doméstica señalan que lo más difícil o era soportar el abuso físico que resultó en moratones, dientes o huesos rotos, sino el abuso diario psicológico producto de la manipulación, la vigilancia, el aislamiento gradual, la rigidez, las humillaciones y amenazas de sus abusadores.

“La pérdida más angustiante fui yo (la autoestima)”, dijo en 2016 una sobreviviente a la Comisión Real del estado de Victoria sobre la Violencia Doméstica.

El control coercitivo “es realmente un problema generalizado que afecta terriblemente a la vida de las personas que se encuentran en este tipo de situaciones", dijo la portavoz de Familia del Partido Laborista, Linda Burney, que forma parte de la campaña de la revista Marie Claire.

"Creo que los estados y territorios tienen que examinarlo de cerca y pensar en la criminalización".

Si bien los expertos coinciden en que es necesario reconocer y comprender urgentemente el control coercitivo, algunos afirman que el sistema de justicia penal australiano no está preparado para introducir un delito autónomo, y hacerlo podría suponer un mayor daño para las comunidades marginadas.

Una investigación de Evan Stark, sociólogo que desarrolló el concepto de control coercitivo, reveló que entre el 60 y el 80% de las mujeres que buscan ayuda por malos tratos la han sufrido, y que el "nivel de control" en esas relaciones es un factor de predicción de la violencia grave y mortal.

Una revisión de los homicidios relacionados con la violencia doméstica en Nueva Gales del Sur, por ejemplo, descubrió que en el 99% de los casos, la relación se caracterizaba por el uso de comportamientos coercitivos de control por parte del agresor hacia la víctima, recordó en un artículo de 2019 la cadena local ABC. 

Spike in domestic violence cases has been referred to as "Shadow Pandemic".
لماذا قد تلجأ النساء إلى استخدام العنف ضد أفراد أسرتها أحيانا؟
Getty Images/SimonSkafar

Los límites y riesgos de la penalización

Debemos ser cautos a la hora de criminalizar el control coercitivo, alertan Kate Fitz-Gibbon y Silke Meyer, criminólogas que dirigen el Centro de Prevención de Violencia Familiar y Género de la Universidad de Monash, Sandra Walklate, presidenta de Sociología de la Universidad de Liverpool,

Las investigadores recalcan que el éxito de la reforma de la ley dependerá de la voluntad y la capacidad de las víctimas para involucrar a la policía.

Pero hay muchas razones por las que las víctimas dudan en denunciar los abusos: por ejemplo, temen que no se les crea, que el maltrato se agrave si interviene la policía o que se les culpe de los abusos cometidos contra ellas.

Los agentes de policía también deben saber qué buscar: deben ser capaces de identificar los comportamientos coercitivos y de control y obtener la información adecuada de la víctima.

En los casos que llegan a los tribunales, una cuestión clave es cómo probar la coacción, en un contexto en que es posible que los comportamientos no hayan sido presenciados por ningún tercero que pueda corroborar su ocurrencia.

Cualquier nueva legislación tendría que abordar estos retos, ya que las víctimas tendrán que probar sus relatos de abuso con el nivel legal requerido.

Si no se estudia detenidamente, una nueva ley puede dar a las víctimas una falsa sensación de seguridad que, a su vez, afecte negativamente a su seguridad, reflexionaron las expertas en violencia doméstica y de género. 

Apoyo familiar y la violencia doméstica 

1800 Respect: 1800 737 732

Línea de ayuda para mujeres en crisis: 1800 811 811

Servicio para hombres: 1300 766 491

Lifeline (24 horas): 131 114

Relationships Australia:1300 364 277