El primer ministro británico, Boris Johnson, niega que esté tratando de evitar que el parlamento obstruya sus planes de Brexit.
Apenas unas horas después de que el primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, anunciara que suspendería el parlamento durante cinco semanas antes de la fecha límite del Brexit, miles de manifestantes han salido a las calles para exigir el fin de lo que llaman un golpe de estado.

La Reina Isabel II aceptó la solicitud de Johnson de pronunciar el llamado Discurso de la Reina, y de anunciar la agenda legislativa del nuevo gobierno para el 14 de octubre.
Eso significa que el parlamento permanecerá cerrado durante aproximadamente un mes a partir de mediados de septiembre.
Eso limita la capacidad del parlamento para frenar el plan de Johnson de sacar a Gran Bretaña de la Unión Europea a fines de octubre, con o sin un acuerdo.
Pero Johnson dice que su objetivo con esta medida no es limitar la oposición a sus planes, sino acelerar su agenda legislativa.
"Necesitamos una nueva legislación, tenemos que presentar proyectos de ley nuevos e importantes y es por eso que vamos a tener un discurso de la reina y lo haremos el 14 de octubre. Tenemos que seguir adelante ahora con un nuevo programa legislativo".
