Continúan los incendios en Queensland y Nueva Gales del Sur. Las condiciones cálidas y secas y los vientos fuertes están suponiendo la la peor amenaza de incendios forestales registrada en la historia de Australia.
En Queensland, los bomberos están luchando contra más de 50 incendios en todo el estado.
Se ha advertido a los residentes que se podrían perder más propiedades y que las pérdidas de ganado serán significativas.
El incendio no amenaza a ninguna casa, pero los residentes han sido advertidos de que los fuertes vientos todavía están hacinedo que las condiciones sean bastante volátiles.
La viceprimer ministro Jackie Trad dice que las personas deben ser cautelosas mientras se tratan de apagar los incendios.
"Las personas podrán regresar cuando las condiciones para hacerlo sean seguras. No solo para que accedan a sus propiedades, sino porque también debemos asegurarnos de que los corredores de acceso, para continuar luchando contra incendios, sigan estando despejados por lo que no puede haber tráfico humano ni otros vehículos obstaculizando."
En Nueva Gales del Sur, se mantiene una alerta de vigilancia y acción para muchas ciudades.
El incendio de Armidale ya ha quemado un área de un tamaño que duplica el área del ayuntamiento de Sydney.
Varias propiedades han sido dañadas o destruidas. Más de 50 incendios ardían en todo el estado a las 9 am del lunes, según el Servicio de Bomberos Rurales de NSW.
