Kewal Shiel, el hombre más alto de Australia, no tiene un problema médico. Solo creció gracias a la mano de la madre naturaleza, y eso lo hace idóneo para jugar baloncesto. Pero uno de sus problemas es que su vida sentimental no es tan buena.
No quiero ser definido por mi altura", dice Shiels, quien confiesa al programa 60 minutos del canal 9, en un adelanto de la entrevista que se emite esta noche, que si bien le ha dado oportunidades, no siempre la gente se siente cómoda con ello.
Shields confesó que “ hay un lado que se siente un poco incómodo conmigo a veces".

Shiels se instaló en Melbourne, pero incluso la tarea de encontrar un alquiler adecuado conlleva serios desafíos ya que requiere pisos con techos altos y habitaciones en donde pueda entrar su cama de 2.40 metros de largo. Ni hablar de la ropa, las marcas diseñan pantalones para piernas más cortas que la suya.
Pero esto es un problema logístico, los problemas del corazón de este soltero de 30 años, son los que le agobian, especialmente en una era de citas por las redes sociales.
"[Cuando] llega al punto en el que realmente vas a encontrarte con ellas, prefiero darles una advertencia ... solo para que no estén tan sorprendidas (al verme)", dice Shiels, de padre tanzano y madre australiana.
"Cuando tenía unos 15 y unos seis pies y diez (más de 1.85 metros) , Kewal se me acercó y me dijo: 'Mamá, realmente no quiero ser mucho más alta que esto", comenta Kerry, su madre soltera, al añadir que lo llevó a un pediatra para intentar frenar el crecimiento.

"Podría tomar hormonas ... o podría someterse a una cirugía y cortarle las piezas a las piernas", comentó la madre, quien optó por dejar que la naturaleza tomara su rumbo.
"Durante la mayor parte de mi vida, solo hemos sido mi madre y yo…Ella ha sacrificado mucho por mí. Le debo todo a ella”, dice el gigante australiano, quien ahora quiere encontrar pareja.
