Momena Shoma, de 25 años, viajó a Australia como estudiante internacional con el fin de realizar un ataque terrorista. En su maleta llevaba el cuchillo con el que atacó en una vivienda de Melbourne en 2018 a su anfitrión. Por ese ataque la juez Lesley Taylor del Tribunal Superior del estado de Victoria la condenó a 42 años de cárcel.
"¡Buscaste notoriedad, quisiste ser una mártir …pero eres solo una criminal insignificante…con una lógica repugnante”, recalcó la jueza.
La joven, quien no muestra arrepentimiento, ni ha renunciado a la ideología yihadista, había practicado antes del ataque como apuñalar en un colchón. También había descargado vídeos del Estado Islámico para perpetrar este acto violento.
En febrero de 2018, Shoma, quien gozaba de una beca en la Universidad La Trobe, atacó a su anfitrión, Roger Singaravelu, mientras éste tomaba una siesta. Ella apuntó al cuello, pero la hoja del cuchillo se rompió y el hombre sobrevivió al ataque. La hija de cinco años de la víctima presenció el ataque y ahora sufre de trauma.
"Hemos enviado un mensaje de que en este país no se tolera el terrorismo y lo condenamos", dijo a las afueras del tribunal Singaravelu, tras la lectura del fallo contra la imputada. De 1,52 de altura y 40 kilogramos de peso.
