Una veintena de incendios forestales arden en el este de Victoria y los pronósticos de los cambios en la dirección del viento pondrán en máxima tensión a centenares de bomberos, quienes luchan contrarreloj para contener sus llamas.
Hoy se esperan condiciones más frías, pero los rayos secos serán un problema porque podrían iniciar otros incendios.
Los incendios del Parque Estatal Bunyip, a 65 kilómetros al este de Melbourne, se inició por la caída de rayos el viernes pasado. Desde entonces ya han calcinado más de 10,000 hectáreas.
Las llamas aún se dirigen hacia la Princes Freeway, por lo que las alertas de emergencia en el área siguen vigentes en las áreas aledañas.
“Existe el riesgo que nuevamente se produzcan rayos al final de la mañana, con la posibilidad de que se registren lluvias y tormentas eléctricas”, dijo la meteoróloga Christie Johnson.
“Estará más fresco y habrá más humedad el lunes, lo que ayudará a los bomberos”, agregó.
Pero el cambio en la dirección en los vientos que se registró el domingo ha motivado las preocupaciones de que se las llamas también lo hagan y amenacen otros lugares.
“Ciertamente estamos preocupados por el cambio que se está dando…esto significa que el flanco oriental del incendio será la cabeza del fuego”, dijo el comisionado de gestión de emergencia, Andrew Crisp, la víspera.
“El fuego de Bunyip es peor que uno que ardió en el mismo lugar durante el ‘sábado negro’”, señaló por su lado, el jefe asistente de la Autoridad Rural contra Incendios, Trevor Owen.
Los informes señalan que una casa y varios cobertizos se han destruido en Tonimbuk, aparentemente dentro de la propiedad del Viñero Junks Creek, además de dos casas en los incendios de Budgeree-Wilsons.
Una veintena de incendios arden en todo el estado de Victoria y se prevé que lad condiciones de calor persistan hasta el miércoles.
