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La mayor demanda colectiva de Australia será por químicos usados por militares

Una firma australiana de abogados tiene previsto presentar antes de la Navidad una demanda colectiva, que incluirá hasta a unas 40.000 personas, por unos químicos usados por la Defensa de Australia que aparentemente causado la devaluación de sus propiedades por la contaminación del agua y de los terrenos.

Eric Brockovich
Source: Wikipedia

5 min read

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By R.O.



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Una firma de abogados tiene entre manos la mayor demanda colectiva de la historia de Australia por la presencia de unos químicos usados por los militares del país en varios lugares de entrenamiento y que ha hecho que las propiedades se deprecien por la contaminación en la zona.

La demanda colectiva es cuatro veces más grande que la demanda colectiva por los incendios del Viernes Negro de 2009 y está respaldada por la estadounidense Erin Brockovich, quien llevó a tribunales a una gran empresa por el uso de químicos tóxicos en la década de 1990 e inspiró una película protagonizada por Julia Roberts.

Los químicos en cuestión son los perfluoroalquilos y polifluoroalquilos (PFAS), que se encuentran en la espuma contra incendios usada desde la década de los 60, así como en otros materiales que van desde las sartenes de teflón hasta el hilo dental.

Los PFAS se han relacionado en algunas investigaciones con cáncer, problemas de desarrollo y enfermedades de la tiroides y el hígado en países como Alemania o Estados Unidos.,

La presencia de estos tóxicos en las vías acuáticas es un problema nacional en Australia, pero que según los abogados no es abordada adecuadamente.

¿En qué consiste la demanda?

“La demanda colectiva potencial será en nombre de los miembros de la comunidad que son o han sido dueños de propiedades en el área contaminada. Shine Lawyers está investigando si la contaminación de los PFAS tiene un impacto negativo en el valor de los terrenos en cada lugar contaminado”, dice la firma en su portal de internet.

Los PFAS estuvieron presentes en la espuma contra incendios usadas por los militares en sus ejercicios de entrenamiento en toda Australia desde la década de 1970 hasta entrados los años del siglo XXI. Estos químicos han contaminado las zonas aledañas y han afectado negativamente a los residentes, así como sus terrenos y estilos de vida.

El Ministerio de Defensa investiga 26 instalaciones en toda Australia para determinar la extensión de la contaminación del agua subterránea y la tierra por el uso de los PFAS en cada lugar.

Pero de estas 26, ocho localidades son de especial preocupación: Darwin, el el Territorio Norte;

Richmond, en Nueva Gales del Sur y dos en Townsville, en Queensland.

Asimismo, las zonas aledañas a las bases de Bullsbrook, en Australia Occidental; Edinburgh, en Australia del Sur; y la de Wodonga, en Victoria.

El abogado que lidera la demanda, Joshua Aylward, dijo a la ABC que ha dedicado “una gran cantidad de tiempo con las personas que lloraban porque descubrieron que sus aguas estaban contaminadas y que la han bebido por años. Ellos descubrieron que sus hijos tienen altos niveles (de los químicos) en su sangre y están muy preocupados por sus familias”.

“Esta gente no tiene dinero, la mayoría tiene una sola casa y no pueden irse a otro lugar, pero tampoco pueden vender sus propiedades porque la gente no las compraría y si encuentran a alguien, sería por una mínima cantidad de dinero. Muchos no pueden pagar sus hipotecas con el dinero que se les ofrece”, agregó el abogado.

Dos investigaciones estatales sobre los PFAS han recomendado que se compren las propiedades de aquellos que quieran mudarse o pagar indemnizaciones a los afectados.

La posición de la Defensa australiana

En su página de internet, el Ministerio de Defensa de Australia indica que “por el momento no existe evidencia o es limitada sobre las enfermedades o el daño significativo clínico como resultado de la exposición a los PFAS”, aunque se recomienda minimizar la exposición a estos compuestos porque éstos no se desintegran con el tiempo.

“Ellos advierten no coman pescado, limiten el consumo del pescado, no beban agua, pero por otro lado le dicen a la gente que es seguro”, se quejó Brockovich ante la cadena australiana ABC al remarcar que la posición del gobierno es inadecuada.

No es el primer lugar en donde se da este tipo de reclamos o preocupaciones. A finales del mes pasado un informe reveló que los suministros públicos en el estado de California, en Estados Unidos, estaban contaminados con los PFAS, informó Univisión.

El informe del Grupo de Trabajo Ambiental estadounidense (EEG, siglas en inglés) encontró varias variantes de los PFAS, que son sustancias que no se descomponen con el tiempo y han sido vinculadas en otros trabajos científicos con el cáncer de hígado y otros problemas de salud, en 74 sistemas de agua comunitarios entre 2013 y 2019, agregó la fuente.

El Ministerio de Defensa ha realizado informes en seis estados y territorios sobre los PFAS y en ellos recomienda, con diversos matices, que no se consuma ganado doméstico, ni los huevos ni el agua de las fuentes naturales a donde va a parar el desagüe durante las actividades al aire libre.


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