A finales de diciembre de 2018, la comunidad hispana quedó conmocionada por la detención de ocho chilenos, entre ellos tres mujeres, que participaron en el robo de joyas y artículos de lujo en unas 80 casas de exclusivos barrios de Sídney entre septiembre y octubre pasados. Esta red enviaba al extranjero las ganancias adquiridas en esas actividades delictivas, las que -según las investigaciones policiales- les reportaron 1,2 millones de dólares. Estos delincuentes, cuyas edades oscilaban entre los 19 y los 41, poseían visas de turistas y de estudiantes.
Ante la posibilidad de que se estigmatice a la comunidad hispana por delitos cometidos por unos cuantos y el temor de que este tipo de actividades delictivas sean frecuentes, SBS en español le preguntó a Rolando Ochoa, criminólogo de la Universidad de Macquarie, si este tipo de robos eran frecuentemente perpetrados por ciudadanos hispanoamericanos. Ochoa remarcó que si bien este tipo de robos han ocurrido en Australia, “no es algo común”., por lo tanto no “hay ninguna cifra” vinculada a este tipo de delitos en relación a los hispanos que viven o visitan el país.

No es la primera vez que ocurre en Australia
En 2017 también fue detenida en Australia otra banda de colombianos y chilenos que realizaba este tipo de robos y que tenían visados de turistas y estudiantes internacionales. En otras partes del mundo, otras bandas de ladrones itinerantes que ingresan a temporalmente a países de Norteamérica o Europa y que provienen de Sudamérica ya han sido desmanteladas en el pasado.
En los casos de los robos en Reino Unido que datan de principios de la presente década, la Policía de Investigaciones de Chile (PDI) y Scotland Yard consideraron que la red criminal también tenía presencia en otros países como Canadá, Francia y España, donde contaban con una red de apoyo logístico.
Una portavoz de Policía de Nueva Gales del Sur indicó a SBS en español que las recientes capturas en Sídney pudieron ser concretadas gracias a “información proporcionada por nuestros socios canadienses”.
En Australia, la modalidad parece ser nueva, pero ya las autoridades del país están al corriente.
“La Fuerza Australiana de Fronteras (ABF, siglas en inglés) está al tanto de que algunos ciudadanos extranjeros viajan a Australia con la intención de participar en actividades criminales organizadas”, comentó en un escueto comunicado a SBS en español esta entidad que forma parte del Ministerio del Interior del país.
Las autoridades australianas aseguran que han implementado “procesos rigurosos de control para identificar a estos viajeros en cuestión, incluyendo a aquellos que tienen sentencias criminales o los que parecen que no son visitantes genuinos”, según el comunicado en el que se destaca el trabajo conjunto con los socios internacionales.

El perfil del ladrón internacional itinerante
Este tipo de robos es un fenómeno relativamente nuevo en el que participan “delincuentes especializados” y que ya no son los típicos ladrones que realizan robos “por sorpresa”, dijo a SBS en español Daniel Morales, comisionado de la Policía de Investigaciones de Chile.
Estos delincuentes se asocian a otras personas y “estudian cada casa o lugar donde van a robar. Intentan evitar la confrontación tanto con el dueño del domicilio o la persona que van a robar, pero si llegan a encontrarse no dejan de ser violentos.

El perfil del delincuente, que antes tenía entre 30 y 50 años, ha cambiado también y los ladrones, que son más jóvenes, consideran que delinquir en el extranjero con el riesgo de ser aprehendidos es un coste pequeño en comparación a las ganancias de sus delitos.
“Ahora son muchachos de 18 o 19 años que no tienen mucha experiencia y no tienen miedo a robar o ser violentos o a caer detenidos...porque el coste de cada uno de los robos que hacen es mucho más alto que el de estar detenidos con condiciones favorables penitenciarias….(estar presos en Australia o en Europa) no es un castigo para ellos. Ellos cumplen la condena y después son deportados a Chile y llegan y vuelven a salir porque son delitos cometidos internacionalmente”, agregó Morales.

La autoridad policial chilena remarcó que estos criminales hacen una especie de “tour delictivo porque varios de estos ladrones internacionales itinerantes “ya han delinquido en Uruguay, haciendo un tipo de delito, luego se van a Canadá, a hacer otro, y después los vemos en Australia y después en Europa. Van pasando de país en país”.
Pero no son solo sudamericanos. En el caso de la Unión Europea se dan también robos perpetrados por delincuentes que provienen de otros países y que aprovechan las facilidades que tienen para ingresar al bloque, así como los pasajes de bajo coste.
Uno de los ejemplos más famosos es el de los Pink Panthers (Las Panteras Rosas, en alusión a la película de Blake Edwards), una mafia que provenía de los Balcanes, y que robó joyas valoradas en varios millones de dólares en Londres a finales de la década de 1990.
El coste de robar en Australia es más alto
La viabilidad de estos delitos en Australia es menor ya que los delincuentes no tienen las mismas facilidades que los criminales en Europa.
“Me parece que podría ser más bien un caso de robo de oportunidad. Hacer un grupo de ladrones internacionales es contra intuitivo. Viajar es caro, hay que sacar visa (que también cuesta), pasar aduanas, aparte de que venir a robar a un país como Australia que tiene un sistema de justicia y policía más o menos efectivas me parece mala idea de entrada”, comentó Rolando Ochoa, criminólogo mexicano que trabaja en Australia.

Su argumento es que en estos casos, para que las operaciones delictivas en Australia sean atractivas para los ladrones “las ganancias de los robos tienen que ser por necesidad súper altas (si consideras que 4 vuelos a México salen en $10,000 dólares y a eso le sumas hospedaje, etc), y el robo no siempre garantiza eso”, indicó.
Por contraste “las drogas de una forma sí (son un negocio ilícito atractivo) porque el margen de ganancia es muy alto, pero por robo el costo-beneficio no me cuadra” en Australia, un país en el que la pena máxima por narcotráfico es la cadena perpetua.
En todo caso, Daniel Morales, comisionado de la Policía de Investigaciones de Chile, recalcó que él notó que los australianos son más confiados que los latinoamericanos y recomendó tomar más precauciones para que no ocurran este tipo de delitos.
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