Tras visitar al gobernador general Peter Cosgrove, representante de la reina Isabel II en Australia, Morrison compareció ante la prensa para despejar por fin una incógnita esperada: la fecha de los comicios parlamentarios, en donde se forma gobierno.
El mandatario australiano, quien está en el poder desde agosto pasado tras la revuelta del Partido Liberal que terminó con la salida de Malcolm Turnbull, alertó que en estos comicios “hay mucho en juego”.
“En estas elecciones hay una clara elección. Esa elección determinará la economía en la que vivimos, no solo durante los próximos tres años sino las próximas tres décadas”, indicó el mandatario.
Las encuestas se están estrechando desde que Morrison anunció su presupuesto en el que vislumbra un superávit para el próximo año fiscal y está basado en fuertes incentivos tributarios.
Los laboristas como la coalición Liberal-Nacional necesitan ganar la mayoría de los 150 escaños legislativos para gobernar con holgura.
