Nuevos enfrentamientos entre manifestantes y la Policía estallaron este sábado en varios puntos de Santiago, donde rige desde la víspera el "estado de emergencia" decretado por el gobierno para hacer frente con militares a la extendida protesta social en Chile.
Lo que comenzó con un "cacerolazo" popular, con miles de familias haciendo sonar ollas y sartenes, derivó en enfrentamientos entre encapuchados y las fuerzas especiales de la policía y militares en varios puntos de Santiago, como la céntrica Plaza Italia, el frontis de la casa de Gobierno, la plaza de armas de Maipú y en algunos sectores de la comuna de Puente Alto, constató la AFP.
Supenden el alza en la tarifa del metro
El presidente Sebastián Piñera anunció este sábado la suspensión del alza en la tarifa del metro de Santiago, origen del violento estallido social que mantiene en caos la capital chilena.
"Quiero anunciar hoy día que vamos a suspender el alza de los pasajes del metro", dijo el mandatario, en un mensaje en el palacio presidencial de La Moneda, en momentos que las protestas se extendían en varios puntos de Santiago.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH, ente autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), dijo que sigue "con preocupación" las muestras de descontento social en Chile, las mayores desde el regreso a la democracia en 1990, que llevaron al gobierno de Sebastián Piñera a aplicar la Ley de Seguridad Interior del Estado y sacar a los militares a patrullar las calles.
"El Estado de Emergencia no debe impedir a las personas ejercer el derecho de reunirse y manifestarse pacíficamente, al tiempo que el Estado de Chile tiene el deber de garantizar el orden público, en el marco del respeto a los derechos humanos", dijo la CIDH en su cuenta en Twitter.
La entidad subrayó a las autoridades que el "uso de la fuerza debe ser el mínimo necesario para lograr su fin legítimo", y que el Estado tiene "la obligación de proteger la integridad física de las personas y abstenerse de usar gases lacrímogenos en zonas donde se encuentren mujeres, niños y adultos mayores".
Los disturbios en Chile, que dejan ya 156 policías heridos y 11 denuncias de civiles heridos, así como 300 detenidos, se desataron por el aumento de la tarifa del metro esta semana, pero derivaron en reclamos de acceso universal a la salud y la educación, y contra la desigualdad social, las bajas pensiones y el alza de los servicios básicos, entre otras demandas.
