La fuerza de la defensa australiana (ADF) afirma que no se cometieron errores en la misión aérea de la coalición en el oeste de Mosul donde participaron los “super hornets” australianos y que puede haber causado hasta 18 bajas civiles en el terreno.
El jefe de operaciones conjuntas, el mariscal del aire Mel Hupfeld, dijo que cualquier pérdida de vidas civiles siempre fue lamentable y que se trató con seriedad.
"Puedo decir por experiencia personal que la responsabilidad de tomar acción letal en tiempo de guerra es una carga pesada que llevar sobre los hombros", dijo a los periodistas en Canberra.
"Nuestros pilotos y las personas que toman decisiones hacen todo lo posible para evitar víctimas civiles, pero a veces no es posible".
Los medios locales en Irak informaron sobre las muertes tras de una misión aérea de la coalición que involucró a dos “super hornets” F / A-18 australianos en junio de 2017 durante la batalla de Mosul.

La ADF confirmó que después de que las fuerzas de seguridad iraquíes en el terreno vieran a tres combatientes enemigos en un edificio a 70 metros, y a otros cuatro en un patio cercano, solicitaron apoyo desde el aire.
Los pilotos australianos se encontraban entre los desplegados en la zona. Atacaron tanto el edificio como el patio con cerca de 226 kilogramos de explosivos.
"No había inteligencia específica para indicar que los civiles estaban presentes en el lugar del objetivo, pero dadas las circunstancias urgentes que enfrentaban las fuerzas iraquíes en ese momento, era imposible estar seguro", dijo el mariscal del aire Hupfeld.
"Esta fue una respuesta defensiva, por lo que la oportunidad de realizar la vigilancia con mayor detalle no estuvo disponible debido a la amenaza directa de lesiones graves y la inminente pérdida de vidas de las fuerzas de seguridad iraquíes en la misión en la que estaban involucrados".
Desde entonces, una investigación australiana no ha podido determinar el número exacto de muertes como resultado de los ataques aéreos de junio de 2017, pero según la densidad de población, podría ser de entre seis y 18 personas.
Los investigadores no han tenido acceso al terreno en el oeste de Mosul, donde tuvieron lugar los ataques.
La investigación se completó en diciembre, pero no se pudo identificar si las muertes fueron resultado directo de los ataques aéreos de la coalición australiana, de otros ataques cercanos, u otros factores.
“La acción en Mosul fue la campaña aérea más feroz que hemos visto en nuestra generación. "Es una desafortunada consecuencia de la guerra el que se hayan producido estas bajas civiles", dijo el mariscal del aire Hupfeld.
