Numerosos turistas están acudiendo en masa a Uluru para escalar la formación rocosa antes de que se prohíba subir en el mes de octubre.
El sitio declarado Patrimonio de la Humanidad es considerado sagrado por sus dueños tradicionales, el pueblo Anangu que desde hace mucho tiempo han pedido a los visitantes que eviten escalar por respeto.
La decisión de prohibir la escalada a partir del 26 de octubre de este año fue anunciada por el Consejo de Parques Nacionales de Uluru-Kata Tjuta en noviembre de 2017.

El guarda bosques del Consejo Central de Tierras, Andrew Thompson, dice que algunos turistas están ignorando las señales y acampando ilegalmente en tierras tradicionales.
“Hay un montón de basura que dejan atrás, y especialmente cuando las personas acampan en, por ejemplo, un área en la que no deberían estar, lo menos que podrían estar haciendo es llevarse la basura con ellos, no dejarla atrás. La mayoría de estos lugares que la gente considera como campamentos no lo son”, explicó Thompson.
