La pasada noche salió de la cárcel el histórico líder independentista vasco Arnaldo Otegi, tras pasar 6 años y medio en prisión.
Algunos lo ven como un preso político y otros como un ex terrorista por su vinculación a la banda armada ETA.
Otegi fue encerrado por haber intentado reconstruir la dirección de la ilegalizada Batasuna, considerado el brazo político de ETA.
Otegi, que se revindicó marxista, vasco e independentista, salió de la cárcel poco después de las 9 de la mañana hora local, donde le esperaban unas doscientas personas, entre ellas representantes independentistas catalanes.
La gente que se concentró portaba banderas vascas y vitoreaba gritos de "¡Independencia!" y "Presos vascos a casa".
En la actualidad Otegui es secretario general de Sortu, la formación legal en la que se reconvirtió Batasuna tras rechazar expresamente el uso de la violencia como medio político.
Su salida nos recuerda muchos interrogantes y nos plantea de nuevos. Por eso hemos contactado con César Álvarez investigador del Instituto Estratégico Australiano de Políticas Públicas. Lo primero que le preguntamos fue si Otegi es un preso político o un terrorista.



