Maritza Garrido Lecca, la mujer que ocultó en su academia de ballet al jefe histórico de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, abandonó la prisión tras cumplir una condena de 25 años por el delito de terrorismo en Perú. Su liberación se volvió un caso emblemático y abre un intenso debate en Perú sobre la actitud de la sociedad ante los condenados por terrorismo.
Entrevista con el sociólogo peruano y ex miembro de la Comisión de la Verdad, Carlos Tapia.
Share




