La exprofesora chilena Diosa Miranda llegó en la década de 1980 junto a su esposo, Waldo, y sus tres hijos a la ciudad siderúrgica de Woolongong a empezar una nueva vida bajo un visado de reunión familiar.
Desde entonces ha trabajado activamente como profesora educando a cientos de niños y jóvenes en el idioma español.
Diosa Miranda recuerda en HISPANOS EN OCEANÍA sus experiencias que también incluyeron la interacicón con niños aborígenes.
Share




