Sus vacaciones se las pasa ayudando a unos cien niños sirios en la escuela que fundó con un grupo de “hermanos” en Líbano. Allí se enseña inglés y sobretodo se promueve la cultura del amor y la aceptación y la posibilidad de soñar con un futuro mejor, cuenta a SBS Spanish la joven española Miriam Agüero, estudiante internacional en Australia.
Miriam Agüero tiene 22 años y toda una vida de ayuda a los más necesitados. Ella se encuentra en Australia desde hace casi dos años. En Brisbane estudia periodismo y márketing. Desde esa ciudad del noreste de Australia dirige a distancia la escuela “26 letters” (26 letras como el alfabeto) que fundó junto a sus amigos Janira y Tamar Taibo, además de German Pinto. En sus vacaciones Miriam va a visitar brevemente a sus padres y el resto del tiempo a Beirut, con sus niños.

“26 letters”, la ong sin fines de lucro que co-fundó Miriam enseña principalmente inglés a niños de 3 a 17 años. En la actualidad tiene a 100 niños, entre ellos 95 de ellos sirios y 5 libaneses, que no han podido acceder al sistema educativo libanés. En la lista de espera tiene a otros 150.
“Nuestro colegio le da la bienvenida a todos los niños independientemente de la religión, nacionalidad o la situación económica”, explica a SBS Spanish, Miriam Agüero, al explicar que en su escuela la mayoría de niños habla árabe y otros dialectos.

En la escuela “empezamos con lo básico en inglés y poco a poco lo van aprendiendo….y se puede ver cómo avanzan por el nivel de inglés que obtienen”, comenta la joven desde Brisbane.
Ella explica también que un elemento clave en su escuela es no tratar como víctimas a los niños, sino como personas “que han tenido dificultades en la vida” y que la política principal es que “cada vez que entra un niño se le da un abrazo y con cariño los niños van cambiando”.
“Hay que educarlos a que también tienen derecho a ser queridos”, comenta la joven andaluza al explicar que muchos de sus estudiantes vienen de situaciones en las que las familias no les han dado mucho cariño o no se siente importantes por los contextos en los que viven tras huir de su país a raíz del conflicto.

Con el tiempo, estos niños podrán optar por un trabajo ya sea en el Líbano o en otro país, como es el caso de Salah, de 17 años y quien llegó a “26 Letters” cuando tenía 13.
Salah intenta terminar los cursos equivalentes a la secundaria para poder ingresar a la universidad. Por eso los fundadores de la ong quieren abrir otro centro para abrir un nuevo camino profesional para jóvenes como Salah.

Miriam se considera privilegiada de hacer labor humanitaria desde pequeña y de poder sentarse en la mesa de una familia siria en Líbano.
“Con lo poco que tienen te lo dan todo!”, recordó Miriam al referirse a este momento que considera uno de los más enriquecedores de su vida. Por eso, ella insta a las personas que se oponen a dar acogida a los inmigrantes a ponerse en los zapatos del otro.
“Dejen de juzgar, hay que ponerse en los zapatos de los otros”, comenta Miriam al insistir que estas personas “dejan su país porque no tienen otra opción. Y ya la tienen de por sí complicado y si tienen a las personas juzgándolos porque no los dejan entrar la situación es más crítica”.

La joven española tiene una larga historia vinculada a la ayuda humanitaria. En 2015 estuvo ante las Naciones Unidas en representación de Escuelas de Paz (Culture of Peace' schools) , una ong fundada por sus padres hace casi 20 años para ayudar a jóvenes en zonas de exclusión social en todo el mundo.





