Un grupo de países con posiciones divergentes sobre Venezuela llamó en Montevideo a elecciones presidenciales libres como salida pacífica a la crisis de la nación caribeña, y se comprometió a facilitar el envío de ayuda humanitaria.
La asistencia internacional ha sido eje en las últimas horas del pulso entre el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición, mientras varios países organizan centros de acopio del otro lado de las fronteras.
La Unión Europea (UE), ocho países del bloque y tres de América Latina se comprometieron en Montevideo a trabajar para "establecer las garantías necesarias para un proceso electoral creíble en el menor tiempo posible" y "permitir la entrada urgente de asistencia de acuerdo a los principios internacionales".
Además, el grupo dejó en claro que la salida a la crisis debe ser una "solución venezolana", en línea con la posición planteada desde la apertura de la reunión por la co-anfitriona y jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, quien abogó por evitar la intervención externa.
México y Bolivia se abstuvieron de firmar la resolución conjunta, rubricada por la Unión Europea y once de los participantes.
Conversamos en Montevideo con el periodista y catedrático Nelson Fernández quién nos acerca a las conclusiones de esta reunión.





