Una expedición suiza que sigue 500 años después la estela de la circunnavegación de Fernando de Magallanes llegó a Brisbane, uno de sus tramos que forma parte de una larga misión para estudiar la contaminación de los océanos.
La Expedición de mapeo oceánico partió a bordo del velero Flor de Pasión (Fleur de Passion ) ha notado desde que salió de Sevilla en abril de 2015 que los océanos están escandalosamente plastificados y son insoportablemente ruidosos para los animales que habitan en ellos.
Conversamos con Michel André, director del Laboratorio de Aplicaciones Bioacústicas (LAB) de la Universidad Politécnica de Cataluña, quien forma parte de este proyecto de la Fundación Pacifique de suiza.
Share




