El terremoto político que supusieron las elecciones en Australia Occidental celebradas el sábado pasado siguen estremeciendo las bases del Partido Liberal Australiano, que aún no logra hacer un balance preciso de los estragos y sigue defendiéndose de las medidas que tomó para mitigar una catástrofe que ya veía venir.
Hay varios factores que se consideran en esta derrota como el voto contra el gobierno de Colin Barnett y el castigo al acuerdo entre los liberales y Una Nación.
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