La consejal de Sídney, Jess Scully, dijo a SBS Spanish que era hora de asumir nuestra responsabilidad como país frente al cambio climático e instar al gobierno federal a que tomara medidas significativas para hacerlo, al tiempo que recalcó que en Australia se habían registrado "91 de los 100 lugares más calurosos del mundo".
Sídney declaró oficialmente una emergencia climática. Los concejales de la ciudad votaron el lunes que el cambio climático representa un grave riesgo para la población de Sídney y el resto de Australia.
La alcaldesa Clover Moore pidió al consejo el lunes por la noche que pidiera al Gobierno Federal que respondiera urgentemente a la emergencia a través de una medida que ponga un precio al carbono para cumplir con los objetivos de reducción de emisiones del Acuerdo de París.
El Consejo también pide al Gobierno Federal que establezca una Autoridad de Transición Justa para garantizar que los australianos que están empleados en la industria de los combustibles fósiles encuentren un empleo alternativo adecuado.




