El Primer Ministro Scott Morrison ha apuntado a China, insistiendo en que la superpotencia asiática ya no es un país en desarrollo y debe hacer frente a obligaciones comerciales más estrictas.
En un evento de negocios en Chicago, Morrison celebró el éxito económico de China, señalando que el crecimiento del país en una potencia económica ha sacado de la pobreza a cientos de millones de personas.
Sin embargo, dijo que la transición de China hacia una economía más desarrollada debe reflejarse en las obligaciones y normas comerciales que le aplica la comunidad mundial.
Los comentarios llegan casi al final del viaje de Morrison a los Estados Unidos, un país que ha estado inmerso en una guerra comercial con China bajo las políticas del Presidente Donald Trump.
Morrison dijo que un cambio generacional en las reglas del comercio mundial era de interés nacional para Australia.
El Primer Ministro reconoció que realizar el cambio a través de la Organización Mundial del Comercio (OMC) llevaría un tiempo considerable, pero dijo que el ritmo del cambio tendría que aumentar para que la OMC pueda seguir el ritmo de la economía mundial.





