La muerte perinatal, (entre las 28 semanas de embarazo y la primera de vida) y neonatal (hasta antes de cumplir los 28 días), sigue siendo un tabú y muchas veces no se afronta el dolor como tal y se le quita importancia. Pero lo cierto es que puede causar un trauma y tener secuelas muy graves, como nos lo explica Gabriela Salabert, psicóloga clínica en esta sección SIN TAPUJOS


