Nuevos enfrentamientos se desataron este martes en Quito entre manifestantes y la fuerza pública en las afueras y al interior de la sitiada sede del Legislativo ecuatoriano, en protesta por el alza de los combustibles.
Policías y militares intentaban, con el uso de bombas lacrimógenas, dispersar a cientos de manifestantes que alcanzaron los exteriores del edificio.
Sobre la vía aledaña ardían árboles caídos. Cerca del nuevo foco de protestas, miles de indígenas y campesinos están concentrados en la víspera de una gran movilización que han anunciado contra el presidente Lenin Moreno.
Las protestas por la quita de subsidios a los combustibles y la consecuente alza de los precios impulsaron a Moreno a decretar estado de excepción por 60 días -lo que faculta al Ejecutivo a limitar algunos derechos de los ciudadanos e imponer censura previa a los medios- y obligaron al gobierno a trasladarse de Quito a Guayaquil.
Sobre la situación en Ecuador, conversamos con Franklin Ramirez, profesor universitario e investigador de FLACSO, la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales del Ecuador.





