El presidente hondureño Juan Orlando Hernández se convirtió en un "aliado incómodo" para Estados Unidos, luego de ser señalado por narcotráfico en un tribunal de Nueva York que sentenció a su hermano por ese mismo delito.
Hernández ha cultivado una relación estrecha con Washington, pero su imagen de aliado se vio golpeada en el juicio contra su hermano, Juan Antonio "Tony" Hernández, condenado en Nueva York por tráfico de cocaína.
Durante el juicio, la fiscalía sostuvo que el gobierno de Hernández había convertido a Honduras en un "narcoestado" y testigos aseguraron que el presidente habría recibido dinero del mexicano Joaquín "Chapo" Guzmán y otros capos, a cambio de protección.
El presidente Hernández, de 51 años, ganó su segundo mandato en 2017 en medio de denuncias de fraude y tras una cuestionada decisión judicial que le permitió postular su reelección, pese a que la Constitución lo prohíbe.
Sobre la situación del presidente conversamos con el director del Centro de Documentación de Honduras (Cedoh), Víctor Meza.





