Con la ampliación del crédito del FMI a 57.100 millones de dólares, Argentina recibió un poco de oxígeno, pero enfrenta aún numerosos desafíos: estabilizar el peso, domar la inflación, relanzar la economía, cumplir con sus compromisos y aprobar el presupuesto 2019.
El gobierno del presidente Mauricio Macri no la tiene fácil. Para desbloquear los fondos del FMI, Argentina se comprometió a alcanzar en 2019 el equilibrio fiscal primario (antes del pago de los intereses de la deuda) cuando para este año se proyecta un déficit de 2,7%.
Sin mayoría en el Congreso, la coalición de centro derecha del presidente Macri va a tener que convencer a una oposición peronista hostil para aprobar un presupuesto de austeridad para 2019, un año electoral, con recortes en todos los sectores.
Pero a derecha e izquierda los economistas coinciden: El FMI tomó las riendas de la economía argentina.
Sobre el impacto de la ampliación del préstamo, conversamos con el economista y director de la Fundación Atlas en Argentina, Martin Simonetta.





