Se acerca la firma de un histórico acuerdo de comercio internacional, luego de que sea ratificado por el parlamento federal, el cual asegura que dará a las empresas locales acceso a economías globales por un valor estimado de catorce billones de dólares.
Luego de mucho debate interno, el Partido Laborista se unió al Gobierno Federal para apoyar la ratificación de la Asociación Transpacífica, originalmente un pacto de doce naciones, pero que ahora se conoce como T-P-P-11 - después de que el presidente Donald Trump sacara a Estados Unidos del grupo el año pasado.
Australia siguió adelante negociando el acuerdo con Nueva Zelanda, Canadá, México, Perú, Chile, Japón, Brunei, Singapur, Malasia y Vietnam.
Pero el tratado comercial tiene sus escépticos locales, entre ellos el partido de los Verdes.
Están particularmente preocupados por las denominadas disposiciones sobre solución de controversias entre inversores y estados en el T-P-P, que podrían permitir a las grandes empresas multinacionales eludir los tribunales australianos y buscar una compensación en los tribunales internacionales si los cambios en las leyes o políticas perjudican su inversión.
Sobre las posibles consecuencias del tratado, entrevista con el expresidente de la Cámara de Comercio Perú – Australia, Miguel Mudbidri.





