El gobierno de Venezuela anunció esta semana que va a dejar de utilizar el dólar en sus transacciones internacionales, que serán referenciadas al euro, el yuan chino o cualquier otra moneda convertible.
La medida, hecha pública por el vicepresidente venezolano de Economía, Tareck el Aissami, tiene como objetivo "contrarrestar los efectos de las sanciones internacionales" impuestas por Estados Unidos, que dificultan el uso del dólar por el gobierno de Caracas para operaciones comerciales.
El Aissami anunció que, siguiendo instrucciones del presidente Nicolás Maduro, se colocarán 2.000 millones de euros en el mercado cambiario nacional para facilitar la obtención de divisas por parte de empresas y personas naturales a través del sistema de divisas conocido como Dicom.
Sobre las consecuencias de esta decisión, la opinión del director académico del Centro parta la Divulgación del Conocimiento Económico en Venezuela, Trino Márquez.





