Las ciudades turísticas europeas, como Ámsterdam y Venecia, están en una cruzada para frenar el aumento en el número de visitantes.
Milán está considerando prohibir la venta de pizzas y helados después de medianoche, así como imponer un horario de cierre para las zonas al aire libre cerca de restaurantes y bares.
En Grecia, el verano de 2023 estableció un récord para el turismo, según The Economist, con 16,9 millones de visitantes durante la temporada alta, incluso cuando algunas partes del país quedaron diezmadas por los incendios forestales.
Ya sea promulgando una nueva legislación de protección, recaudando impuestos o cerrando el acceso por completo, he aquí cómo algunos centros turísticos en Europa están tomando medidas enérgicas contra las multitudes.
Venecia

En Venecia, uno de los principales destinos turísticos del mundo, 3,2 millones de visitantes pasaron la noche en el centro histórico en 2022, superando a la población residente de 50.000 habitantes.
El jueves, las autoridades empezaron a cobrar entrada a las personas que visitan la ciudad por un día.
La entrada ahora cuesta 8 dólares, y habrá inspectores realizando controles en puntos clave de este sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, supervisando el operativo.
En 2021, la ciudad prohibió la entrada de cruceros por el impacto ambiental de los enormes transatlánticos en la ciudad.
Venecia también ha introducido un impuesto para los visitantes que pasan la noche en la ciudad.
Ámsterdam

Ámsterdam lleva mucho tiempo tratando de mejorar su reputación de albergar ruidosas despedidas de soltero, drogas y sexo, que se ha atribuido en parte a la afluencia de alrededor de 20 millones de visitantes al año.
En 2023, lanzó una campaña en línea destinada a disuadir a los jóvenes británicos de viajar a Ámsterdam para drogarse o emborracharse.
El gobierno holandés les dijo, de manera tajante, que "no vengan" o se arriesgaran a ser arrestados.
Ámsterdam también anunció la semana pasada la prohibición de nuevos hoteles y la reducción a la mitad del número de cruceros fluviales en la ciudad durante los próximos de cinco años.
También decidió el año pasado prohibir fumar cannabis en las calles del barrio rojo.
Dubrovnik

La ciudad medieval amurallada de Croacia, Dubrovnik, es una de las ciudades más superpobladas de Europa, y el flujo de turistas a veces hace que sea imposible caminar por el casco histórico.
La joya del Adriático ha registrado un enorme aumento en el número de visitantes desde que se filmaron escenas de la serie Juego de Tronos en sus murallas en 2011.
En 2023, la ciudad de 41 000 habitantes recibió 1,2 millones de turistas, por debajo del récord de 1,4 millones registrado en 2019.
En 2019, las autoridades locales limitaron el número de llegadas de cruceros a dos por día, con un máximo de 4.000 pasajeros por vez.
También lanzaron una aplicación que utiliza el aprendizaje automático y las previsiones meteorológicas para predecir cuándo el casco antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, estará más ocupado.
Barcelona

Enclavada en la costa del Mediterráneo, Barcelona es la capital de la región de Cataluña, hogar de las famosas joyas arquitectónicas de Gaudí y uno de los mejores clubes de fútbol de España.
Ada Colau, la exactivista izquierdista por el derecho a la vivienda que fue alcaldesa de la ciudad entre 2015 y junio de 2023, tomó medidas enérgicas contra los alquileres ilegales de Airbnb, acusados de sacar a los lugareños del mercado inmobiliario a precios desfavorables.
La ciudad también limitó la entrada de grupos turísticos al histórico mercado de La Boquería, especialmente durante las horas pico de compras.
Además, en todo el centro, los grupos organizados deben limitarse a un máximo de 20 personas y los guías no pueden utilizar altavoces.
En 2023, el número de turistas que se registraron en hoteles, casas y albergues disminuyó un 6,9 por ciento en comparación con las cifras de 2019, según el ayuntamiento.
