Según una nueva investigación australiana, más del 70% de las chicas adolescentes que beben reportan atención sexual no deseada por parte de otros bebedores. Este es uno de los muchos riesgos que sufren los jóvenes por el llamado consumo de alcohol “de segunda mano”.
El estudio publicado en el último número de Public Health Research & Practice, producido por el Instituto Sax, identifica por primera vez una serie de daños específicos que los consumidores de alcohol adolescentes experimentan de manos de otros bebedores.
La investigación, que involucró a 3,465 adolescentes australianos que consumen alcohol a niveles de riesgo para su edad y sexo, encontró que las niñas y las mujeres jóvenes corrían siete riesgos específicos ocasionados por el consumo de alcohol de otras personas, principalmente en relación con el miedo y el acoso.
Estos incluyen recibir atención sexual no deseada (71% de las mujeres participantes); ser acosado en un lugar público (42%); quedarse solo en una situación insegura (31%); y encontrarse en un estado de miedo (33%).
Los niños y los hombres jóvenes tenían un mayor riesgo de tres daños específicos relacionados con la agresión: ser empujado o arrojado a algún lugar (42%); ser gritado o abusado verbalmente (38%); y ser herido físicamente (17%).
Más de un tercio de los bebedores de riesgo de ambos sexos habían sido testigos de una situación de violencia grave.
Sam Biondo, de la Fundación Victoriana de Drogas y Alcohol afirma que las grandes marcas de alcohol se comercializan de una manera que alientan a los australianos más jóvenes a beber.
“Tenemos una cultura que acepta el alcohol en muchas áreas de nuestra vida diaria. Es una sustancia normalizada. Tenemos marketing que hace que el alcohol se vea muy atractivo y de acceso normal. Nos dirigimos a los jóvenes con nuestro marketing".
Biondo tiene la esperanza de que el estudio aliente a las comunidades a unirse y abordar el problema del consumo peligroso de alcohol entre los adolescentes.
“La comunidad en su conjunto tiene un papel que desempeñar y los gobiernos también tienen un papel que desempeñar en términos del tipo de mensajes que permitimos que se dirijan a los jóvenes, el tipo de cultura en la que vivimos y en general, la aceptación de alcohol. Los padres solos no pueden hacer esto. Este es un problema de toda la comunidad."
El alcohol como causa de muerte
En comparación con los adolescentes en la población general, aquellos que beben con niveles de riesgo tienen dos o tres veces más probabilidades de experimentar daños de otros bebedores, según los autores del estudio dirigido por la Dra. Tina Lam, investigadora del Centro de Investigación de Adicciones de Monash.
"El alcohol sigue siendo el mayor factor de riesgo de muerte y lesiones en los adolescentes", dijo la Dra. Lam.
"Hemos visto que aumenta la tendencia a la abstención, y algunos adolescentes han optado por no beber en absoluto. Pero uno de cada cinco adolescentes todavía bebe a niveles que los ponen en riesgo de lesiones, al menos una vez al mes. Los adolescentes son particularmente vulnerables a los daños relacionados con el alcohol y tienen la tasa más alta de ingresos en emergencia per cápita relacionadas con el alcohol, en comparación con otros grupos de edad. Y no parece que estas cifras estén disminuyendo".
Cada año, se estima que 162,400 australianos adultos sufren agresiones físicas de personas bajo la influencia del alcohol, y el 40% de las muertes violentas interpersonales están asociadas con el consumo de alcohol.
"Los problemas de los jóvenes bebedores de riesgo se ven agravados por su propia bebida, la bebida de los demás y su relativa inexperiencia en ambos ámbitos. Además, la intoxicación puede comprometer su capacidad para hacer frente a las amenazas”, escriben los autores.
