Una delegación de la embajada china acusó al Gobierno australiano de liderar una campaña global contra el gigante asiático.
Las criticas se producen después del discurso del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, quien advirtió durante la Asamblea General de la ONU en Nueva York que el mundo debe evitar "la gran fractura" de las dos economías más grandes.
También coinciden con la visita del primer ministro australiano Scott Morrison a Estados Unidos donde el mandatario se ha visto obligado a medir sus palabras para no ofender a Estados Unidos, su mayor aliado, y China, su socio comercial estratégico.

Morrison dijo que era “muy optimista respecto” a la relación con China, durante una rueda de prensa en Nueva York.
No tenemos que ver esto como una gran conquista de ideologías y sistemas de creencias: es solo la economía que está atravesando una nueva fase y la comunidad internacional ajustándose a los cambios.
Pero una delegación de académicos chinos que visitó Canberra se ha llevado una impresión mucho más dura respecto a las lealtades de Australia en la guerra comercial entre Estados Unidos y China.
Nueve periódicos informaron el miércoles que la delegación de la embajada china acusó a Morrison de hablar “en nombre de la opinión de Estados Unidos”.

El director de Estudios sobre Australia de la Universidad de China Oriental, Chen Hong, advirtió que las relaciones entre Australia y China habían entrado "una fase muy fría" y dijo que el país había desempeñado un "papel pionero en una campaña contra China".
Dijo que las acusaciones de los medios australianos contra la interferencia extranjera china en el país habían aumentado la hostilidad contra el gobierno.
Creo que la responsabilidad está totalmente del lado australiano. China siempre promueve la amistad, dijo el Dr. Chen.
Durante su visita a Estados Unidos, Morrison instó a “recalibrar” el sistema de comercio global para tratar a China como una "economía recientemente desarrollada" en lugar de una en desarrollo.
"Está claro que las reglas comerciales mundiales ya no son adecuadas para su propósito", dijo el martes al Instituto de Asuntos Globales de Chicago.
La posición del líder australiano coincide con la del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien en su discurso ante la Asamblea General de la ONU, acusó a China de abusar de los sistemas comerciales.
Durante años, estos abusos (por parte de China) fueron tolerados, ignorados o incluso alentados, dijo Trump.

Pero un miembro de la delegación de académicos chinos, Chen Xiaochen, del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad de Renmin, afirmó que Australia no debería convertirse en un "peón" para Estados Unidos.
"Eso no tiene por qué ser el caso. Australia tiene sus propios intereses nacionales que debería lograr.
"Sus intereses son más importantes que mantener su alianza con otro país y tratar de convertirse en un ayudante del Sheriff ", dijo Chen Xiaochen.
