Canadá otorgó el estatuto de refugiado a Stevan Utah, un australiano que se infiltró en la banda de moteros Bandidos durante una investigación de 2006.
La Junta de Inmigración y Refugio de este país (IRB, siglas en inglés) consideró que las autoridades australianas pusieron en riesgo la vida de Utah, según la cadena local ABC.
El fallo es inédito dado que Utah proviene de Australia, un país democrático que en este caso falló en la protección a su ciudadano en un operativo encubierto de sus agencias de seguridad.
Utah había sido reclutado por la Comisión Australiana contra el Crimen (ACC, siglas en inglés) para trabajar de forma encubierta en un operativo nacional contra las pandillas de moteros.
La IRB aceptó las evidencias que revelaban que se había contratado a asesinos para acabar con la vida de este exsoldado australiano.
Utah huyó de Australia después de que la pandilla descubriera que operaba como agente encubierto y los miembros de los Bandidos intentaran matarlo en Sunshine Coast, en el estado nororiental de Queensland.
"Creemos que es muy probable que la vida del demandante corra un grave riesgo, casi de inmediato, si regresa a Australia", según indicó, en la decisión obtenida por la ABC, la representante del IRB, Jodie Schmalzbauer. La IRB también consideró que Australia no le brindó adecuada protección a Utah en medio de “un amplio patrón de corrupción, ineptitud y dificultades estructurales”, agregó la fuente.
En el fallo se determinó que la agencia contra el crimen reveló la identidad del informante mediante un comunicado de prensa indicando que tenían una fuente dentro de los Bandidos.
Utah comentó a la ABC que “ahora no soy australiano” al remarcar que lo sucedido no fue provocado por “los actuales miembros de las agencias de seguridad ni del actual gobierno, sino de las instituciones a las que actualmente sirven”.
Utah, quien pasó casi una década escondido y en un limbo legal, le había dado la información ACC sobre diversos crímenes graves, incluido el asesinato del Earl Mooring, residente de Victoria, cuandoa ctuaba como informante.
Representantes de la Comisión Australiana de Inteligencia Criminal (ACIC), que reemplazó a la ACC, dijeron a la ABC que esta institución no "comentan sobre asuntos operacionales".
