Cuando uno abre un diario o un portal de Australia, muchas veces aparece al inicio o al final del artículo la sigla AAP, de la agencia Australian Associated Press . Una agencia de noticias es la fuente primaria de los medios con sus textos, fotos y vídeos, siendo muchas veces el primer filtro, la primera alerta de datos factuales y contrastados que abren las puertas a investigaciones de gran envergadura.
Entre sus recientes trabajos más reconocidos está el galardonado informe de la periodista Lisa Martin sobre el escándalo que implicó al ministro del Interior, Peter Dutton, cuando usó sus poderes especiales para permitir que niñeras extranjeras se queden en el país.
Asimismo el varias veces premiado fotógrafo Lukas Coch de la AAP tomó la instantánea de la entonces primera ministra Julia Gillard abrazada a un agente de la Policía que la protegía cuando perdió su zapato en un restaurante rodeado de manifestantes. Otra de sus fotografías legendarias es el abrazo de la legisladora Linda Burney que le dió al liberal Warren Entsch cuando el Parlamento legalizó en 2017 los matrimonios entre personas del mismo sexo.
La AAP también fue cantera de grandes nombres del periodismo como Kerry O'Brian o Lisa Davies y Joe Hildebrandt, del Sydney Morning Herald, quienes comenzaron su carrera en esta agencia.
En su cuenta Twitter, Andrew Probyn, editor político de la ABC expresó que “qué horrible, la AAP ha sido desde hace tiempo el héroe silencioso de las coberturas noticiosas en Australia. La espina dorsal de las fotos, los informes judiciales y policiales. Los resultados de las carreras y los eventos deportivos que muchos hemos visto cada día. Sus historias alcanzaron a 20 millones por internet y 12 millones en medios impresos”.
En una era de prolif
eración de contenidos gratuitos en las redes sociales y sin ayuda del gobierno o entrada de dinero por anuncios publicitarios, la AAP ha sucumbido al golpe financiero. Su existencia es insostenible por las pérdidas económicas y con su colapso caen también 180 profesionales de la información.
"Es una gran pérdida que la información profesional y contrastada que proporciona AAP este siendo sustituida por información sin contrastar y a menudo inexacta que se hace pasar por noticias reales en las plataformas digitales", recalcó en un comunicado Campbell Reid, presidente de la agencia AAP.
Esta decenas de periodistas engrosan las filas de otros tantos que ya han perdido sus puestos de trabajo por los grandes recortes realizados por diversos medios de comunicación en Australia, país en el que además se ha generado un gran debate sobre la libertad de prensa por los registros policiales a periodistas de la ABC y News Corp. Por la filtración de documentos confidenciales que ponen en entredicho la actuación del gobierno.
“Australia necesita más fuentes de noticias, no menos. La pérdida de AAP debe ser llorada no sólo por los hombres y mujeres de las noticias en todo el país, sino por todas las personas que se preocupan por la democracia y el valioso trabajo que hacen los periodistas para mantener al público informado y a los poderosos para que rindan cuentas”, dijo Alexandra Wake, gerente del programa de Periodismo de la Universidad RMIT de Melbourne en un artículo en la revista The Conversation.
La AAP sucumbe a la crisis de los medios
La AAP fue fundada en 1935 y actualmente es propiedad conjunta de las empresas News Corp Australia, Nine Entertainment, The West Australian y Australian Community Media,
Cuando AAP cerró su red de noticias de Nueva Zelanda en 2018, dijo que los suscriptores estaban bajo presión y pidiendo tarifas más bajas.
“Las fusiones de medios de comunicación, como la de Nine y Fairfax, también han sido malas para AAP, ya que las empresas consolidaron sus suscripciones. Sky News también renunció a su suscripción a AAP para usar News Limited en 2018”, agregó Wake en un artículo publicado en The Conversation.
La Alianza Australiana de los Medios y Entretenimiento (MEAA, siglas en inglés para el sindicato que abarca a la industria periodística) pidió a los inversores que reconozcan que no pueden cumplir con su deber de informar a la comunidad sin ofrecer una solución para llenar el enorme vacío que queda si la AAP no está disponible para desempeñar su función.
"Los que están en la cima de los medios de comunicación pueden pensar que pueden seguir adelante sin la AAP, pero la realidad es que dejará un enorme agujero en la cobertura de las noticias. Llenar esos agujeros caerá sobre los ya sobrecargados periodistas de la sala de redacción. O la cobertura simplemente dejará de ocurrir”, dijo la MEAA en un comunicado.
La MEAA recordó que presentó un documento a la Comisión Australiana de Competencia y Consumo y pidió que se cobrara un porcentaje de los ingresos en las plataformas digitales por la utilización de los contenidos de los medios de comunicación, y que la financiación se retuviera y distribuyera a través de un Fondo de Periodismo de Interés Público.
La AAP hizo una propuesta similar en su presentación.
El director ejecutivo de la MEAA, Paul Murphy, dijo: "En su respuesta final a la investigación de la ACCC el año pasado, el gobierno federal no recogió esta recomendación o incluso no introdujo una regulación adecuada de las plataformas digitales”
“ La crisis de la AAP hace imperativo que esta propuesta sea revisada. El gobierno debe ocuparse del grave caso de fallo de mercado que está resultando en una disminución del periodismo de interés público de calidad, que es esencial para nuestra democracia.”, agregó.
