El departamento de salud de Nueva Gales del Sur (NSW Health) dijo el domingo que se completará una evaluación de riesgos antes de la llegada de cada barco a la ciudad portuaria y luego se tomará una decisión sobre si desembarcar o no a los pasajeros.
La autoridad sanitaria insiste en que es una medida de precaución para evitar la propagación de COVID-19.

Los pasajeros que lleguen a Sídney en un crucero desde Nueva Zelanda el domingo serán evaluados como una "salvaguardia", dijo la autoridad sanitaria en un comunicado.
"Los médicos a bordo de la embarcación que zarparon de Auckland y viajaron por Nueva Zelanda a Australia no identificaron ningún brote de COVID-19, sin embargo, como medida de seguridad, los equipos de salud evaluarán a cualquier pasajero enfermo", dijo NSW Health.
El proceso de prueba será similar a las evaluaciones que se realizan para los pasajeros que llegan al aeropuerto de Sídney.
NSW Health dijo que miles de pasajeros, incluidos los ancianos, utilizan los cruceros y a menudo requieren durante el viaje tratamiento médico para enfermedades infecciosas no relacionadas, o cuando desembarcan.
La medida se anuncia después de que una persona a bordo del Norwegian Jewel fuera sometida como medida de precaución a una prueba del virus el pasado viernes, que salió negativa.
Sin embargo, el barco, que llegó a Sídney el viernes y estaba programado para partir el sábado para un crucero de 14 días por Australia y Nueva Zelanda, no fue bloqueado.
