Puntos destacados
- La disputa entre el sindicato ferroviario y el Gobierno de NSW lleva casi dos años, con huelgas en el último año.
- El desacuerdo se originó a causa de una nueva flota de trenes fabricados en Corea, que el sindicato califica de "inseguros".
- El Gobierno y el sindicato se encuentran en negociaciones desde hace semanas, pero aún no es claro cuándo podría acabar la huelga.
En el último año, y particularmente en el último mes, los residentes de Nueva Gales del Sur se han visto afectados por huelgas intermitentes que han alterado las frecuencias de varias rutas de trenes.
Este miércoles la crisis se agudizó cuando los conductores de trenes se negaron a conducir el 70% de la flota, correspondiente a los trenes de fabricación extranjera.
Pero, ¿qué está ocasionando esta crisis que ha afectado a miles de ciudadanos que usan el transporte público diariamente? Te contamos cuatro puntos clave para entender la problemática.
1. ¿Cómo comenzó la disputa?
La disputa entre el Sindicato de Ferrocarriles de Nueva Gales del Sur y el Gobierno lleva ya cerca de dos años, con huelgas intermitentes desde septiembre del 2021.
El desacuerdo comenzó debido a la incorporación de una nueva flota de trenes interurbanos construida en Corea, que aún no está en servicio, que el sindicato dice que no es segura y que han exigido que sea modificada.
De acuerdo con el sindicato, los nuevos trenes fueron diseñados para ser operados por conductores que pueden monitorear la plataforma con CCTV. El sindicato piensa que esta herramienta es un riesgo, porque los conductores no podrían ver si alguien se ha caído entre el tren y la plataforma.
2. ¿Cómo han sido las conversaciones entre el gobierno y el sindicato?
En junio de este año, el Gobierno anunció que estaba dispuesto a modificar los trenes, de acuerdo a las peticiones del sindicato, pero puso como condición que se realizara también un nuevo acuerdo empresarial con los trabajadores ferroviarios, después de que el anterior expirara en mayo de 2021.
Tras varias semanas de discusiones, la semana pasada el Gobierno de Nueva Gales del Sur envió un nuevo borrador de negociación con el sindicato y también retiró la condición de que se llegue a un nuevo acuerdo empresarial antes de comenzar las modificaciones a la flota.
"Pedimos al sindicato hoy que ejecute ese documento y cancele la actividad industrial, que ha incomodado a la gente y a los viajeros de este estado", dijo la semana pasada el ministro de Relaciones con los Empleados de Nueva Gales del Sur, Damien Tudehope.
Sin embargo, el sindicato se tomó varios días en revisar el acuerdo y terminó por desestimarlo y calificarlo como “un truco”.

3. ¿Qué pasó este miércoles 31 de agosto?
Los trabajadores ferroviarios se negaron a operar trenes construidos en el extranjero, los cuales ellos aseguran no cumplen con las condiciones mínimas de seguridad.
Esta flota representa alrededor del 70 por ciento de los trenes. Por esta razón la mayoría de las rutas han reducido su frecuencia a 30 minutos, lo que ha causado congestiones y retrasos en todas las líneas, especialmente la T5 Cumberland y la T7 Olympic Park.
El secretario del Sindicato de Ferrocarriles, Tranvías y Autobuses estatal, Alex Claassens, defendió la acción, diciendo que los trabajadores han tenido suficiente.
"Hemos tenido diez años de gente que no nos escucha. Totalmente irrespetuoso con la fuerza laboral”, dijo Claassens este miércoles.
“¿Es de extrañar que hoy en día haya conductores de autobuses tomando medidas? Tienes enfermeras que toman medidas, tienes maestros que toman medidas… En qué momento el público de Nueva Gales del Sur se da cuenta de que el problema no es con los trabajadores, el problema es con los políticos, la gente de la clase dominante que piensa que son mejores que nosotros", agregó el líder sindical.
4. ¿Para dónde va la disputa y cuándo podría tener fin?
Este miércoles el premier de Nueva Gales del Sur, Dominic Perrottet, emitió un ultimátum a los conductores de trenes, advirtiéndoles que deben llegar a un acuerdo con el Gobierno del Estado o de lo contrario terminarán en la Comisión de Trabajo Justo si realizan más huelgas.
El ministro de transporte de Nueva Gales del Sur, David Elliot, aseguró que le darán el acuerdo empresarial al sindicato y que lo someterán a votación. “Si el voto es no, el acuerdo se tritura", dijo Elliot.
El Sindicato Ferroviario desestimó las amenazas del Gobierno y las calificó de “retórica vacía”. “No hay posibilidades de que puedan hacer eso, hay leyes en este país”, dijo Alex Claassens, vocero de la Unión de Ferrocarriles, Tranvías y Autobuses en NSW.
Claassens dijo más temprano que la acción industrial importante se detendrá mientras se negocia un acuerdo.
"Hoy debería haber una línea trazada en la arena. Va a haber una paz relativa porque nosotros, durante las próximas dos semanas al menos, no vamos a tener ninguna acción importante. Tienen una ventana de dos semanas para escuchar seriamente nuestras preocupaciones, actuar sobre ellas y luego tal vez podamos ponernos de pie aquí en unas pocas semanas y decirle a la buena gente de Nueva Gales del Sur, adivinen qué: tienen su sistema ferroviario devuelta funcionando", aseguró Claassens.
No obstante, se espera que haya más interrupciones intermitentes en el sistema de trenes en las próximas semanas, como han venido sucediendo en el último mes.
