A pesar de lo absurdo que pueda parecer su idea, es la respuesta que Vaughan Marks ofreció a SBS español cuando le preguntamos si estaba dispuesto a cambiar el nombre de su negocio, Pablo’s Escoburgers, debido al dolor colectivo y daño social que perdura en Colombia como consecuencia, en gran parte, del historial de actividades ilícitas del fallecido narcotraficante Pablo Escobar.
"Si les duele tanto y quieren que cambiemos el nombre, entonces hagámoslo por una razón. Si podemos reunir a todos los que están en contra del nombre, y trabajan en equipo para recaudar 100 millones de dólares para una organización benéfica de su elección, entonces cambiaremos el nombre. Si podemos recaudar esa cantidad de dinero, cambiaremos el nombre. Eso me parece lógico. Hagamos que este dolor valga la pena y ayudemos a una organización benéfica que pueda resolver un problema en este mundo, " anunció Vaughan Marks a SBS español.
A finales de enero Marks inauguró la hamburguesería dentro su bar ubicado en el barrio de Prahran en Melbourne y la bautizó con el nombre “Pablo’s Escoburgers”, porque le pareció que “el juego de palabras sería gracioso” para los australianos que se caracterizan por tener un humor negro y una obsesión por las historias de crímenes.
“Siempre ha habido una fascinación por películas como Blow o Scarface, y series policíacas, así que pensamos que el nombre que le dimos a nuestro negocio podría ser adecuado, además el nombre nos diferencia entre los otros negocios", explicó el dueño.
Marks, un albañil de 34 años, fue acusado por muchos seguidores en las redes sociales de glorificar al narcotraficante, algo que él niega con vehemencia.
La hamburguesería que ciertamente alude a Pablo Escobar captó la atención de colombianos alrededor del mundo, que se lanzaron a las redes sociales para expresar su opinión, ira y dolor.
Y es que para muchos colombianos, convertir a un violento criminal que asesinó a miles de personas inocentes, en una leyenda y objeto de consumo es jugar con la pena ajena.

Pero Marks insiste en que el nombre de su negocio "alude" al nombre de Escobar y que el objetivo de esta decisión no tiene nada que ver con la glorificación del criminal.
"No es su nombre. Pablo’s Escoburgers es simplemente un juego de palabras. No defiendo a Pablo y no quiero glorificarlo. Creo que fue una persona horrible, pero se nos ocurrió jugar con las palabras, porque sonaba divertido; pero esto no quiere decir que Pablo sea divertido o que todo lo que haya hecho sea divertido”, aclaró Marks .
Aparte del “juego de palabras” con el nombre del “rey de la cocaína”, Marks también ha creado un menú que ofrece platos con nombres satíricos que reflejan aspectos de la narco-cultura, por ejemplo, la hamburguesa "Patron" que está decorada con una supuesta línea de cocaína, elaborada con polvo de ajo blanco, y un billete falso de 100 dólares.
Otras hamburguesas llevan nombres como Sicario, Fresco Emiliano y Billetico.

Marks defiende firmemente su menú y el nombre de su hamburguesería y argumenta que recibió la luz verde de su cocinero, un colombiano que hace cinco años vive en Australia.
"Nuestro chef es de Bogotá y cuando le mencioné el nombre que tenía pensado me dijo que ‘eso podría molestar a algunos colombianos’, pero luego me dijo ‘es un problema de ellos, no es un problema nuestro’ y me dijo ‘yo soy colombiano y a mí no me molesta ".
El cocinero dijo a SBS español que apoyó la idea de Marks después de analizarla desde el punto de vista del negocio.
“Pues me parecía que vender hamburguesas y perros calientes aquí en Melbourne da bastante dinero, aparte de lo que pueda hacer el nombre del negocio”, dijo.
Al cocinero no le sorprende que el nombre y el menú hayan ofendido a sus compatriotas. Pero se consuela en saber que nunca hubo malas intenciones.
“Es un tema sensible para la comunidad colombiana pero en ningún momento tratamos de endiosar a Pablo Escobar, quizá la idea fue un resultado de la serie de Narcos que aquí (en Australia) fue un boom porque generó muchísima intriga y quizá esto crea una oportunidad de negocios, al igual que las personas de Netflix cuando hicieron Narcos.”

Pero no es sólo el pueblo colombiano que rechaza ser estereotipado por las acciones de Escobar, el Gobierno también ha reconocido públicamente el daño que provoca el nombre del narcotraficante en la imagen del país.
En 2016 la ministra de Exteriores de Colombia, María Ángela Holguín habló en rueda de prensa en Madrid sobre el impacto negativo de la serie Narcos en Colombia y la poderosa campaña de publicidad organizada por los productores de Netflix.
"El esfuerzo que ha hecho Colombia de pasar esa página del cártel de Medellín, de la droga, es algo que hemos superado y la visión que tiene el mundo de Colombia ahora es distinta, pero las preconcepciones persisten, y si a esto se le aumenta este tipo de propaganda, es un daño grande que se le hace al país", explicó Holguín.

Han pasado más de 25 años desde que el narcotraficante murió a manos de la policía en Medellín, pero su legado de violencia ha dejado una herida abierta en las mentes y corazones de muchos colombianos.
Angy Rojas es una de esas personas. Por el momento vive en la ciudad de Sídney, Australia, con visa de estudiante pero en Colombia trabajaba para el Gobierno en programas dirigidos a ayudar a comunidades después de la época de Escobar.
En entrevista con SBS español, Angy pidió a los dueños de la hamburguesería en Melbourne que amplíen su conocimiento sobre la historia del criminal.
“Esta persona mató a más de 15.000 personas inocentes, realizó más de 600 atentados terroristas, pagaba a delincuentes comunes en Medellín para que maten a nuestros policías y con esa campaña mató a más de 500 policías. También utilizó un menor de edad, ofreciéndole un trabajo como camarógrafo, lo hizo subir a un avión que supuestamente iba a tomar un candidato presidencial con un maletín bomba que explotó y mató a más de cien personas inocentes. Secuestró personas, torturó, violaba niñas vírgenes, a las cuales las mandaba a reclutar por sus hombres. Las violaba en sus fiestas que solían hacer y una vez que las utilizaban las mataban”, declaró Angy a SBS español.

Juan Jaramillo es otro colombiano que se lanzó a las redes sociales cuando supo que había una hamburguesería en Australia con el nombre del sicario.
Desde la ciudad de Cali, Jaramillo dijo a SBS español que la violencia perpetrada por Escobar creó una batalla cultural y social en varios terrenos y que el pueblo colombiano todavía está tratando de superarla.
“Yo viví en Europa y recuerdo que una vez iba con una amiga colombiana y alguien nos preguntó qué idioma estábamos hablando y de donde éramos. Nosotros les dijimos de Colombia. Y entonces los chicos dijeron, ah que bien, Pablo Escobar, e hicieron un gesto como limpiándose la nariz. Obviamente ellos querían bromear, pero cuando vieron nuestras caras, se disculparon y pidieron explicaciones. Entonces ahí le contamos sobre toda la tragedia” explicó Juan Jaramillo.
El dueño de la hamburguesería Vaughan Marks admite que “es una situación horrible” pero dijo que “es imposible huir de tu pasado o de tu historia” por lo tanto “nadie debería gastar energías en intentarlo, así lo veo yo”, opinó Marks.
El negociante también defendió su derecho de libertad de expresión.
"Estamos en Australia y somos libres de llamar a nuestro negocio el nombre que queramos. A nuestros clientes les gusta el nombre, se ríen y ciertamente no lo asocian con un asesino glorificado. Lo asocian con el hecho de que el nombre Pablo Escobar es sinónimo de la cocaína, y en Australia, por muy molesto que sea para la mayoría de los colombianos, a Pablo Escobar no se lo conoce por el terrorismo, asesinatos o violaciones”.

Para el colombiano Juan Ruiz que vive en Bogotá las declaraciones del australiano con respecto a la libertad de expresión son completamente válidas.
No obstante, Ruiz dijo a SBS español que Marks está simplificando el tema.
“Tiene toda la razón, la libertad de expresión es algo que hay que defender, sin embargo hay que tener conciencia de hasta dónde yo puedo con mi libre expresión afectar a otras personas. Porque muy seguramente si yo abriera un sitio con todo lo que tiene que ver con Hitler, alabándolo o burlándome del Holocausto, ofendería a muchísima gente y en mi opinión, cruzaría los límites de la aceptación de ese tipo de cosas. Para mi es una ofensa que esta persona utilice el nombre, simplemente para llamar la atención.”
Angy Rojas, la estudiante internacional de Sídney hizo eco de ese sentimiento.
“Le digo a los dueños de este restaurante que si quieren un título de creatividad, que primero investiguen y sepan qué es lo que están publicando y tengan conciencia social y respeto por el dolor ajeno”.
Pero Vaughan Marks insiste en que la atención que está recibiendo el nombre de su hamburguesería es desproporcionada.
"Si tuvieras que enumerar todos los problemas del mundo y darle un número a cada uno de esos problemas, y priorizarlos, ¿dónde crees que el nombre de este restaurante estaría en esa lista?", dijo.
Mientras tanto el cocinero colombiano de la hamburguesería asegura que él “ama a su patria y le tiene mucho respeto” pero no tiene inconvenientes con el nombre ‘Pablo’s Escoburgers’.
“No tengo ningún problema con el nombre pues cada quien debe vivir su vida como crea que es lo mejor. Queremos olvidar a Pablo Escobar pero lo tenemos dentro de nosotros porque todo el día nos recuerdan la vida de Pablo Escobar, si no es Netflix es otra serie. Puede que Pablo Escobar se haya muerto ya, pero pareciera que sigue vivo porque todo el mundo lo quiere revivir. Es parte de la cultura”, declaró.
Pablo Escobar, el “patrón del mal”
Pablo Escobar fue el fundador y máximo líder del Cartel de Medellín. Murió el 2 de diciembre de 1993 a los 44 años en una persecución policial dramática en la que fue abatido por los disparos de las fuerzas de seguridad.
Era conocido como "el rey de la cocaína" por lograr el monopolio en la década de los años ochenta de la producción y distribución de dicha droga que lo llevó a controlar más del 80 por ciento de la producción mundial.
Se convirtió en el hombre más poderoso de la mafia colombiana y uno de los hombres más ricos del mundo, según la revista Forbes.
Las autoridades le atribuyen más de 5.000 asesinatos y cientos de atentados terroristas y lo condenaron por vínculos con el paramilitarismo en 2011.
Fue también diputado y gobernador del departamento de Santander.
Pablo Escobar estaba entre los multimillonarios del mundo por su inmensa fortuna invertida en edificios, viviendas, autos de lujo y haciendas.
