El jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Mike Pompeo, prometió el miércoles que el Departamento de Estado investigará denuncias de agresiones policiales a periodistas extranjeros durante las manifestaciones contra el racismo.
Australia, por ejemplo, investiga un ataque de la policía estadounidense contra dos periodistas de televisión su país fuera de la Casa Blanca la semana pasada.
La corresponsal del canal 7 en Estados Unidos Amelia Brace y su camarógrafo Tim Myers estaban reportando en vivo durante las protestas cuando la policía antimotines comenzó a despejar a los manifestantes antes del toque de queda. En la estampida, las imágenes muestran que un agente lo empuja al camarógrafo con su escudo antes de darle un puñetazo, otro empuña su porra mientras los periodistas intentan escapar, entre otros incidentes.
Puntos destacados:
- Varios periodistas extranjeros fueron víctimas de agresiones policiales durante las manifestaciones contra el racismo.
- El jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Mike Pompeo, prometió investigar las denuncias.
- Australia, por ejemplo, investiga un ataque de la policía estadounidense contra dos periodistas de televisión su país fuera de la Casa Blanca la semana pasada.
"Sé que ha habido preocupación en ciertos países por el trato inapropiado hacia sus periodistas", dijo Pompeo durante una conferencia de prensa.
"Algunas de esas alegaciones han llegado al Departamento de Estado", por lo que "ustedes y esos países deberían saber que las abordaremos de forma apropiada", agregó.
"Haremos nuestro mejor esfuerzo para investigarlas", prometió Pompeo.
La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, la chilena Michelle Bachelet, expresó la semana pasada preocupación ante informaciones de que al menos 200 periodistas fueron agredidos o detenidos durante la cobertura de las protestas, pese a mostrar sus credenciales de prensa.
Rusia, a menudo acusada por Estados Unidos de violar los derechos humanos y la libertad de expresión, dijo estar "escandalizada" por la "violencia" de la policía estadounidense contra los periodistas, en particular contra un colaborador de la agencia rusa Sputnik.
