Puntos destacados:
- A pesar de las lluvias torrenciales registradas en algunas ciudades, las multitudes acudieron a las tradicionales ceremonias al alba para conmemorar el Día de ANZAC.
- Los líderes federales hicieron una pausa hoy en sus respectivas campañas electorales para reflexionar.
- El servicio de "Welcome to Country" interrumpido en Melbourne.
Advertencia de contenido: este artículo hace referencia al suicidio.
Los australianos de todos los rincones del país se reunieron al despuntar el alba para conmemorar ANZAC Day en ceremonias solemnes.
A pesar de las lluvias torrenciales registradas en algunas ciudades, las multitudes acudieron a las tradicionales ceremonias al alba para conmemorar el Día de ANZAC.
En el cenotafio de Martin Place, en Sídney, cientos de personas se pararon bajo la lluvia para rendir sus homenajes, alrededor del monumento que lleva el mensaje "A nuestros gloriosos muertos".
El general de división Matt Burr pronunció un poderoso discurso conmemorativo en el que alentó a los australianos recién llegados y a quienes asistían por primera vez al servicio religioso a buscar a los veteranos y compartir sus historias.

"Nuestras mujeres y hombres uniformados son como ustedes en muchos aspectos; de todos los orígenes, de todas nuestras comunidades", dijo Burr.
"Todos los australianos son dueños del mismo legado y son parte de él: el legado de los primeros ANZACS que respondieron a ese deber, dejando atrás las comodidades del hogar y la calidez de sus seres queridos para servir a Australia".
Continuando con la tradición, el premier de Nueva Gales del Sur, Chris Minns, recitó el poema Salute, del escritor australiano y veterano de la Primera Guerra Mundial Sydney Elliott Napier.

Entre la multitud estaban Gwen Cherne y sus hijos Emily y Lachlan, quienes saben de primera mano el sacrificio de quienes han luchado por la nación.
Cherne perdió a su esposo, Peter, por suicidio en 2017, después de un distinguido período de casi 20 años en el ejército.

Ahora se desempeña como Comisionada Veterana de Defensa de la Familia y se enfoca en apoyar a los seres queridos de quienes han prestado servicio.
"Sé el sacrificio y lo mucho que significa (el Día de Anzac), no solo para los hombres y mujeres que prestan servicio militar, sino también para las familias que recogen las piezas, que soportan las cargas, que se mantienen firmes y se aseguran de que nuestra sociedad no se derrumbe".

Cherne dijo que encontró inspiradora la gran multitud en el centro de la ciudad de Sídney.
"Se lo digo a las familias todo el tiempo: que traigan a sus bebés que lloran, que traigan a sus hijos en pijama, porque los veteranos y las familias solo quieren saber que los ven y que los apoyan", dijo.
Más tarde, miles de personas se alinearon en las calles del centro de la ciudad para asistir a la marcha anual de miembros y veteranos de las Fuerzas de Defensa Australianas (ADF), y más de 8.000 personas marcharon desde Martin Place hasta el Monumento a Anzac en Hyde Park.

Homenaje a los australianos indígenas
El exsuboficial de la Fuerza Aérea y anciano aborigen Harry Allie dio la bienvenida al país de los Gadigals y abordó la historia de los indígenas australianos que fueron parte de las fuerzas de defensa.
"Como los australianos indígenas no eran de ascendencia europea, estuvieron exentos del servicio militar durante la Primera Guerra Mundial", dijo Allie.

"[Pero] se ha estimado que hasta 1000 aborígenes o isleños del Estrecho de Torres, quizás más, se presentaron para alistarse... no se sabe qué motivó a los indígenas australianos a alistarse, pero la lealtad y el patriotismo sin duda influyeron", dijo Allie.
Los líderes federales hacen pausa en sus respectivas campañas electorales para reflexionar
En Canberra, el primer ministro Anthony Albanese hizo una pausa en la campaña electoral federal para asistir al servicio religioso al amanecer en el Monumento a la Guerra.
El primer ministro leyó una dedicatoria durante el servicio de Canberra en la que decía que las 25 000 personas que se reunieron antes del amanecer deberían pensar en los que fueron a la batalla pero nunca regresaron a sus hogares.

"Cuando nos reunimos alrededor de los cenotafios o vemos los desfiles, reflexionamos sobre todos los que han prestado servicio en nuestro nombre y sobre todos los que sirven ahora", dijo Albanese.
"El Día de Anzac nos pide que luchemos contra el paso del tiempo".
El servicio fue interrumpido brevemente por un asistente que gritó "liberen a Palestina" antes de que sonara el himno nacional, y un alborotador le dijo al manifestante que "patee una mina terrestre".
Durante la mayor parte del servicio, solo se escuchaban los cantos de los pájaros alrededor del monumento, entre el sonido de una corneta y los lamentos de las gaitas.

El líder de la oposición Peter Dutton conmemoró el día en su electorado de Dickson en Queensland y asistió a un servicio al amanecer en el RSL de Pine Rivers, en el norte de la ciudad.
Colocó una ofrenda floral y rindió homenaje al millón de australianos que han prestado servicio militar. Más tarde, Dutton asistió a un segundo servicio en Samford, también en su electorado.

Servicio de "Welcome to Country" interrumpido en Melbourne
Decenas de miles de personas en Victoria acudieron al Santuario de la Memoria para enviar el mensaje: No los olvidemos.
Bajo un cielo con luna en lo alto y la explanada del monumento a los caídos iluminada únicamente por un resplandor rojo intenso, los asistentes permanecieron hombro con hombro en la fría mañana para conmemorar el Día de Anzac.

Pero la paz fue interrumpida durante la Bienvenida al pais- Welcome to Country- formulada por el élder del pueblo Bunurong, Mark Brown, cuando algunos miembros de la multitud abuchearon el discurso.
Pero la interrupción pronto se vio ahogada por los fuertes aplausos de la multitud.
El incidente fue rápidamente condenado por RSL Victoria, que agregó que estaba totalmente en contra del acto.
Albanese afirmó que "no había lugar en Australia" para este tipo de conducta.

"Que un neonazi interrumpa el Día de Anzac es aborrecible, antiaustraliano y vergonzoso. Las personas responsables deben hacer frente a todo el peso de la ley".
Dutton también condenó a quienes estaban detrás de los disturbios y dijo que ver casos de neonazismo en Australia era una "vergüenza".
"No tienen cabida en absoluto y son una mancha en nuestro tejido nacional, no forman parte de la cultura australiana y nada debe opacar lo que significa estar aquí para conmemorar y celebrar la contribución de las generaciones sucesivas de quienes han prestado servicio en uniforme.
"Nuestros mejores australianos son los Anzac, y condeno rotundamente cualquier acción de neonazis o de personas que traten de interrumpir los servicios del Día de Anzac".

El ministro de Asuntos de los Veteranos, Matt Keogh, calificó los abucheos de "preocupantes" e instó a los asistentes a mantener el espíritu de conmemoración respetuosa.
"Son días de conmemoración, son días de respeto pacífico", dijo a Sky News.
"Se espera que las personas que asistan a las ceremonias del Día de Anzac lo hagan con respeto, y es preocupante que algunas personas no muestren el debido respeto por ese servicio".
La premier de Victoria Jacinta Allan "condenó enérgicamente" el "odioso" incidente.
"Que un neonazi interrumpa este día es espantoso, no tiene cabida aquí", dijo Allan en un comunicado.
"Romper el sombrío silencio del servicio religioso del amanecer es algo más que una falta de respeto: deshonra a todos los que han prestado servicio, han luchado y han caído".
La policía de Victoria dijo que tenía conocimiento de que un "pequeño grupo de personas" había interrumpido el servicio. Dijo que la policía había interrogado a un hombre de 26 años por comportamiento ofensivo y que procedería a citarlo.
Por su parte, para personas como Sarah Byres y su hijo Matthew, esta fue la primera ceremonia al amanecer que experimentaron. Ellos llevaron las medallas de guerra del difunto padre de Sarah portadas con orgullo en el pecho.

Su padre sirvió en la Marina y participó con 17 años en varios conflictos, incluso en Malta, Italia y el desembarco del Día D, donde se enfrentó a bombardeos y sobrevivió a una lluvia de balas.
"Cuando terminó la guerra y lo celebraron, les dieron a todos una jarra de ron, pero él era menor de edad, por lo que no se le permitió que tomara la bebida", dijo Byres.
"Tenía menos de 21 años, no podía beber alcohol pero sí podía ir a pelear".

El entierro en el mar marca el solemne servicio de Gold Coast
Las cenizas de los veteranos que murieron recientemente recibieron un entierro ceremonial en el mar durante uno de los servicios matutinos más conmovedores del Día de Anzac de Australia.
Elephant Rock, en Gold Coast, Queensland, fue iluminada en rojo amapola y con banderas a media asta. Fue el lugar donde se rindió homenaje solemnemente a los hombres y mujeres que han prestado servicio y siguen prestando servicio en los conflictos.
Miles de personas asistieron al servicio religioso cerca de la frontera de Nueva Gales del Sur.

El anuncio de los nombres de veteranos fallecidos resonó en la playa mientras los botes avanzaban en dirección a las fuertes olas.
Los remos se elevaron al unísono para rendir homenaje a los caídos.
Los niños del Life Saving Club acompañaron a un coro mientras los himnos nacionales de Australia y Nueva Zelanda culminaban el servicio.

Un legado forjado en Galípoli
Este año se cumple el 110 aniversario del desembarco de soldados australianos y neozelandeses antes del amanecer en las costas turcas el 25 de abril de 1915, junto con tropas británicas, francesas e indias.
Más de 8.000 soldados australianos murieron durante la infructuosa campaña para controlar el estrecho de los Dardanelos.
Greg Melick, presidente nacional de RSL Australia, dijo: "La campaña de Galípoli fue la primera acción militar importante en la que participaron fuerzas australianas y neozelandesas".
"Durante ocho meses se mantuvieron firmes contra todo en los barrancos de ese escarpado campo de batalla, y sufrieron terribles bajas.
"Lucharon con resistencia, coraje, ingenio, buen humor y compañerismo".
Los lectores que necesiten ayuda por dificultades de salud mental pueden llamar a Lifeline al 13 11 14 o enviar un mensaje de texto al 0477 13 11 14 y al servicio de devolución de llamadas para suicidios al 1300 659 467.
Los miembros de la ADF y sus familias pueden llamar al 1800 628 036, la línea telefónica de apoyo de la Defensa, que funciona las 24 horas del día, un servicio telefónico y en línea confidencial.
Open Arms ofrece asesoramiento y apoyo gratuitos y confidenciales las 24 horas del día a los miembros actuales y anteriores de la ADF y a sus familias. El teléfono es el 1800 011 046.
El personal de defensa, los veteranos contemporáneos y sus familias también pueden ponerse en contacto con el proveedor nacional de servicios de apoyo Soldier On durante horarios de oficina en el 1300 620 380.
