En 2014, Zehra Duman, quien entonces tenía 19 años, sorprendió a sus amigos y familiares cuando dejó Australia para unirse al llamado Estado Islámico.
Zehra se convertiría en una de las mujeres extranjeras más famosas en unirse al grupo terrorista, utilizando sus plataformas de redes sociales para alentar a otras mujeres a unirse y pedir violencia contra Australia y Occidente.
Ahora, se cree que está esperando junto a otras exnovias yihadistas, la británica Shemima Begum y la estadounidense Hoda Muthana en Al-Hol, en un campamento improvisado para personas desplazadas en Siria.
La madre de Zehra, Ossie, nació en Australia de padres turcos: "Crié a Zehra con valores normales, australianos. No fueron tan religiosos en absoluto".
Hasta el día de hoy, Ossie cree que a su hija, los radicales le lavaron el cerebro para darle una visión distorsionada del Islam y la atrajeron a sus filas con falsas promesas.

Ossie aún recuerda la última vez que vio a Zehra Duman.
“Había empacado una pequeña bolsa y me dijo que se iba a ir el fin de semana con algunos amigos. Llevaba un hermoso pañuelo naranja”.
El pañuelo sobresale en la memoria de Ossie, ya que su hija de 19 años usaba la ropa negra asociada a menudo con un Islam más conservador, algo que a Ossie le pareció desconcertante, pero Zehra le aseguró que no había porqué preocuparse.
"Ella entró al baño donde estaba, me dio un beso y me dijo que me amaba", recuerda Ossie, al agregar que "fue completamente normal, siempre fue cariñosa y estábamos muy unidos, no pensé nada al respecto”.
La siguiente vez que Ossie habló con su hija, ella estaba en Siria, después de haber prometido su lealtad a la organización terrorista, el Estado Islámico.
Eso fue en noviembre de 2014. En los cuatro años posteriores, Ossie vivió la peor pesadilla de una madre.
"No podía creerlo cuando me dijo dónde estaba ... todavía no puedo".
"El costo de esto es inimaginable ... No me gustaría desearle a mi peor enemigo", dijo Ossie a Dateline.

Ossie se sorprendió por los informes de las actividades de su hija mientras vivía en el autoproclamado Califato. Al llegar a Siria, Zehra se casó con Mahmoud Abdullatif, el infame extremista que intercambió su estilo de vida de niño fiestero en Melbourne para luchar por el Estado Islámico. Poco después, Zehra cambió su nombre a Umm Abdullatif, y es bajo este apodo que muchos de sus polémicos mensajes fueron publicados en Twitter.
Se informó que Mahmoud Abdullatif fue asesinado en enero de 2015, pero Zehra mantuvo su compromiso con el Estado Islámico y continuó publicando mensajes provocativos antioccidentales en sus cuentas de redes sociales, llamando a la violencia contra Occidente y posando con armas.
En el tiempo que estuvo con el Estado Islámico, Zehra pudo hacer contacto intermitente con su madre, y Ossie cree que Zehra se vio obligada a hacer estas declaraciones en internet.
"Ella nunca podría venir y decirme eso, hubiera sido peligroso para ella, pero siento en mi corazón que estaba tratando de hacerme saber en ocasiones que esos mensajes no eran ideas suyas", agregó la madre.
A mediados de 2017, Zehra le dijo a Ossie que quería intentar escapar del Estado Islámico. “Me dijo que quería volver a casa y que intentaría cruzar la frontera hacia Turquía. Viajé a Turquía muchas veces en ese año, pero ella nunca pudo escapar. Sé que ella temía ser atrapada. Temía que la mataran si intentaba escapar, pero no lo lograron".
“Meses después me dijo que la habían atrapado. Ella dijo que la pusieron en la cárcel. Estoy tan agradecida de que no la mataron. Ella quería salir".
"Esto prácticamente me ha llevado a la bancarrota, todos esos viajes para intentar conseguirla, no es como si fuera una millonaria, solo soy una madre que trabajó toda su vida para sus hijos y ahora ni siquiera puedo trabajar para mantenerme debido al trauma y al estrés que esto me ha causado ", dijo Ossie a Dateline.

Ossie dice que Zehra ahora tiene dos hijos menores de tres años. “He pasado cada segundo de cada día desde que Zehra se fue temiendo por su vida y por la vida de mis nietos. Es una pesadilla. Conozco el corazón de mi hija, y sé que esto no es lo que realmente es ella .
Zehra dice que ahora se encuentra en el desbordante campamento de Al-Hol, con casi 40,000 personas, muchas de las cuales se cree que son ex miembros del Estado Islámicl,
"Ella envió un mensaje para decir que iba a Al-Hol. Que no tenía comida para los niños. Que ella quería que yo fuera y no puedo hacerlo. Pero el gobierno australiano debería hacerlo”.
Dateline contactó con el Ministerio del Interior para comentar el caso de Zehra. Un portavoz de este organismo gubernamental respondió:
“La capacidad del gobierno australiano de confirmar las identidades de las personas en Siria es extremadamente limitada, así como su capacidad para proveer asistencia.
Los funcionarios australianos no pueden facilitar un tránsito seguro de las personas fuera de las zonas de conflicto.
Cualquier persona que pelee o proporcione apoyo o se asocie con el Estado Islámico u otro grupo terrorista ha cometido un crimen serio y afronta las consecuencias a su retorno a Australia”, precisó el portavoz a Dateline.
Ossie dijo que no se siente orgullosa de su hija ni defiende sus acciones, pero quiere que vuelva a casa.
Su pedido se da cuando se debate en otros países el destino de otras novias yihadistas.
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