Conocido cariñosamente como "Bismarck", "Fluffy" o "Gary", dependiendo de a quién se le pregunte, más de 50 vecinos de la localidad de Cardwell, en el estado de Queensland (noreste), participaron en el último adiós a la bestia de 4,5 metros, organizado por Thea Ormondem una vecina del lugar.
"Bismarck" saltó a las primeras planas este mes, cuando el pescador Ryan Moody hizo público un video en las redes sociales sobre el momento en que halló muerto a este animal -del que se cree que tenía 80 años-, al parecer de un disparo.
La familia del fallecido conservacionista australiano y estrella televisiva Steve Irwin, conocido como "Cazador de Cocodrilos" -que murió por el aguijón de un pez raya mientras filmaba un documental-, envió un mensaje de condolencias alabando la actitud positiva de Cardwell hacia los cocodrilos.
Dijeron que su difunto esposo y padre, un guardián del zoológico y conservacionista, habría sido el más orgulloso de los residentes de Cardwell por aceptar el cocodrilo como parte de su ciudad.
"Él era tan, tan apasionado por proteger a los cocodrilos y asegurarse de que tuviéramos estos dinosaurios modernos para las generaciones futuras", dijeron la hija de Irwin, Bindi, y su hijo Rob.

La organizadora del funeral, THea Ormonde le dijo a AFP que no podía creer el interés que la muerte del cocodrilo atrajera a todo el mundo.
"Bismarck encantó a los lugareños y turistas ya que siempre estaba dispuesto a mostrarse a una distancia segura", dijo. "Creo que vivió según la creencia, 'me dejas en paz y te dejaré en paz'".
Sin embargo, no todos tenían la misma inclinación a honrar a Bismarck.
El miembro local del parlamento Nick Dametto dijo que "no hay pruebas de que el animal haya sido asesinado, todavía está bajo investigación".
"Crecí cazando y siempre me enseñaron que, si vas a cazar algo, debes hacerlo por dos razones: control de plagas o usar o comer partes del animal", dijo.
Un portavoz de la policía de Cardwell confirmó que actualmente están investigando la muerte del cocodrilo para ver si ha sido asesinado ilegalmente.
En Queensland, la toma ilegal de un cocodrilo tiene una multa máxima de AU$28,383 (US $ 20,000).
