Google y su filial australiana afrontan una demanda en los tribunales federales de Australia. El delito que se le atribuye es haber recogido, usado y almacenado los datos de los usuarios sin darle una información clara de que lo estaba haciendo. La demanda afecta a los aparatos con sistemas operativos Android, no los Apple.
"Google recolectó, mantuvo y usó información personal altamente sensible y valiosa sobre la ubicación de los consumidores sin que estos pudieran tomar una decisión informada", señaló Rod Sims, presidente de la Comisión Australiana de Competencia y Consumo (ACCC, siglas en inglés), en un comunicado.
La demanda es la primera que presenta el organismo fiscalizador contra una plataforma digital importante tras la publicación del Informe Final sobre las Plataformas Digitales en julio pasado.
De ser hallada culpable, Google podría ser multada hasta con $10 millones de dólares o 10% de sus ventas anuales, apunta Katharina Kemp, experta en derecho de la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW, siglas en inglés).
La presunta ilegalidad de Google
Los delitos referidos a la información que aparecía en las pantallas de los teléfonos celulares inteligentes y las tabletas sobre la recolección o uso de datos cuando se activaba o desactivaba ciertas configuraciones de Google se habrían cometido entre enero de 2017 y finales de 2018.
La ACCC tiene en la mira dos configuraciones: el “historial de localización” (history location) y la “actividad de internet y las aplicaciones” (web &app activity).
La ACCC argumenta que Google engañó a los usuarios al no explicar adecuadamente que estas configuraciones debían ser apagadas manualmente si los consumidores no querían que Google recolecte, mantenga y use la información sobre su localización.
El organismo fiscalizador también indica que Google no informó a sus usuarios que al activar la "actividad de internet y las aplicaciones" Google iba a seguir recolectado sus datos a través de los aparatos que utilizan el sistema Android.
"Nuestro caso es que los consumidores habrían entendido como resultado de esta conducta que al desactivar la configuración de su “Historial de Localización”, Google dejaría de recopilar sus datos de localización, simple y llanamente", explicó Sims, al recalcar que el organismo de vigilancia considera que la gigante tecnológica “engañó a los consumidores al permanecer en silencio sobre el hecho de que otro ajuste también tuvo que ser desactivado."

"Muchos consumidores toman la decisión consciente de desactivar la configuración para detener la recopilación de sus datos de localización, pero alegamos que la conducta de Google puede haber impedido que los consumidores tomen esa decisión".
La ACCC pone como ejemplo hipotético el caso ficticio de John, quien al usar la aplicación Google Maps en su teléfono Android para obtener indicaciones para desplazarse desde su oficina en el CBD de Sydney hasta la Archibald Fountain en Hyde Park. John abre la aplicación Google Maps e introduce manualmente "Archibald Fountain, Hyde Park" como destino. Siguiendo las indicaciones de Google Maps y sujetando su dispositivo móvil, John camina desde su oficina hasta Archibald Fountain.
Google guarda datos sobre la ubicación de John en su cuenta de Google a pesar de que la opción "Historial de ubicación" estaba desactivada, ya que la opción "Actividad web y aplicaciones" permitía a Google guardar estos datos a través del uso de Google Maps por parte de John.
La ACCC crítica contra las plataformas digitales
La ACCC recomendó en diciembre pasado once medidas preliminares al presentar el informe encargado hace un año por el entonces tesorero y actual primer ministro, Scott Morrison, sobre el impacto de los buscadores y las redes sociales en el mercado publicitario y de los medios, al mismo tiempo que denunció la falta de transparencia de los algoritmos que las dos plataformas usan para priorizar contenidos informativos y anuncios publicitarios.
Según el informe, Google y Facebook se han convertido en intermediarios entre los medios de comunicación y la audiencia, lo que reduce el valor de la marca de los medios y sus ingresos publicitarios, en especial de la prensa, hasta amenazar su viabilidad.
El informe dedicó además varias recomendaciones a garantizar que los usuarios tomen decisiones informadas acerca de la manera de cómo estas plataformas recolectan y utilizan sus datos para crear publicidad personalizada.
Estas incluyen una reforma de la ley de privacidad que, entre otros, exija una autorización expresa del usuario a la recolección de datos, notifique de forma concisa y clara esta recolección, o permita la eliminación de datos sobre los que el usuario haya retirado su consentimiento.
Las gigantes tecnológicas en la mira en el mundo
La ACCC se une con su demanda a una serie de medidas tomadas contra las gigantes tecnológicas por sus prácticas de recolección de datos. Por ejemplo, apunta la académica de la UNSW, el Consejo de Consumo Noruego publicó un informe en el que analiza las configuraciones de privacidad de Google, Facebook y Microsoft Windows. La conclusión fue que estos servidores de servicios emplean diversas tácticas para que los usuarios compartan sus datos personales.
En Canadá además se realiza una investigación para determinar como Facebook obtiene el consentimiento para la recolección de datos
