por Maria Isabel SANCHEZ
El opositor Juan Guaidó, reconocido por medio centenar de países como presidente interino de Venezuela, advirtió este domingo a los militares que impedir la entrada de ayuda humanitaria los convierte en "casi genocidas", porque es "delito de lesa humanidad".
"Esto tiene responsables y que lo sepa el régimen. Eso es delito de lesa humanidad, señores de la Fuerza Armada", declaró Guaidó a la prensa, tras asistir a una misa en Las Mercedes, este de Caracas, con su esposa Fabiana Rosales y su bebé de 20 meses.
Guaidó, jefe del Parlamento de mayoría opositora, aseguró que los militares se convierten en "victimarios" y "casi genocidas", por "acción" cuando "asesinan" a jóvenes que protestan y "por omisión" cuando "no permiten la ayuda humanitaria".
El líder opositor reiteró su llamado a una marcha el próximo martes, Día de la Juventud, en memoria de los fallecidos -unos 40 en disturbios desde el 21 de enero, según la ONU-, y para exigir que se permita el ingreso de la ayuda.
Medicinas y alimentos enviados por Estados Unidos permanecen desde hace tres días en bodegas del centro de acopio instalado en Cúcuta, Colombia, cerca del puente fronterizo Tienditas, bloqueado por militares venezolanos con dos contenedores y una cisterna.
El presidente venezolano Nicolás Maduro sostiene que la "emergencia humanitaria" es "fabricada desde Washington" para "intervenir" al país petrolero, califica de "show político" el despliegue de la ayuda y culpa de la escasez de alimentos y medicinas a sanciones de Estados Unidos.
"Entiendo que el régimen se niegue a reconocer la crisis que ellos generaron. Pero los venezolanos estamos trabajando muy duro para que cese la usurpación (de Maduro en el poder) y atender esta emergencia", dijo Guaidó, ante un nutrido grupo de periodistas y seguidores.
En la peor crisis de su historia moderna, Venezuela sufre escasez de productos básicos e hiperinflación. Huyendo de la debacle, unos 2,3 millones de venezolanos emigraron desde 2015, según la ONU.
-El dilema de la Fuerza Armada
La Fuerza Armada, columna vertebral del gobierno, inició este domingo ejercicios militares, que se extenderán hasta el 15 de febrero en todo el país, a fin de "fortalecer la capacidad defensiva del territorio", según la convocatoria.
"Lamento por lo que hacen pasar a nuestra Fuerza Armada. Depende de ustedes (...). Hemos colocado el dilema claramente, estamos dándole una orden: que permitan el ingreso de la ayuda humanitaria", dijo Guaidó, al referirse a las maniobras.
Con ese "dilema" y la oferta de amnistía, el opositor, de 35 años, trata de quebrar el principal sostén de Maduro aunque la cúpula le ha reiterado "lealtad absoluta".
Guaidó anunció que este fin de semana se inscribieron cientos de voluntarios para colaborar con el "complejo" proceso de entrada de la ayuda, y que pronto llegarán más cargamentos a centros de acopio en el vecino Brasil y en una isla caribeña.
"Hoy hay sentenciados a muerte 300.000 venezolanos si no se atiende la emergencia", agregó el jefe legislativo.
En entrevista con la AFP el viernes, Guaidó advirtió que hará "lo necesario" para lograr que "cese la usurpación" y "salvar vidas", sin descartar que el Parlamento autorice la intervención de una fuerza extranjera.
"La ayuda humanitaria es el centro de la lucha entre los dos bloques de poder", un forcejeo que "está alrededor de la Fuerza Armada", explicó el politólogo Luis Salamanca.
Entrevistado por AFP en Bogotá, donde vive, el empresario venezolano Pedro Carmona, quien ocupó brevemente la presidencia en el fallido golpe de Estado contra Hugo Chávez en 2002, cree que su país sufre una "tiranía", considera legítimo a Guaidó como transición a unas elecciones y rechaza una intervención militar.
"El futuro es nuestro"
Guaidó reiteró este domingo su rechazo a una negociación con Maduro, señalando que el gobierno ha usado conversaciones previas para oxigenarse. "Hoy el tiempo no juega a su favor. Como nunca antes está cerca la democracia, el futuro es nuestro", afirmó.
"Todos los buenos oficios de los países que quieren acompañar el proceso que lleven al cese de usurpación, al gobierno de transición y a elecciones libres, será por supuesto bien recibido", declaró.
El Grupo de Contacto Internacional (CGI), integrado por países europeos y latinoamericanos, se reunió en Montevideo el jueves y pidió elecciones presidenciales "libres" en su declaración final.
Maduro rechazó lo que consideró una "parcialización" del CGI y dijo esperar que el papa Francisco acepte su llamado a mediar en una negociación.
El Grupo de Contacto también decidió enviar una misión técnica a Venezuela e instó a "permitir la entrada urgente" de ayuda y coordinar para ello con la ONU, la cual ha dicho que sólo actuará con acuerdo de las autoridades.
Guaidó se autoproclamó presidente interino el 23 de enero luego de que el Parlamento declarara a Maduro "usurpador" por haber sido reelegido en unas elecciones cuestionadas dentro y fuera de Venezuela.
EEUU propone a la ONU proyecto de resolución pidiendo elecciones en Venezuela
Estados Unidos propuso al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas un proyecto de resolución sobre Venezuela en el que le pide que facilite la ayuda humanitaria internacional y se comprometa a unas elecciones presidenciales, un texto al que se opuso Rusia, según fuentes diplomáticas.
El proyecto estadounidense, del que la AFP obtuvo una copia este sábado, expresa el "pleno apoyo" del Consejo de Seguridad a la Asamblea Nacional venezolana, la "única institución democráticamente electa en Venezuela".
Señalando una "profunda preocupación ante la violencia y el uso excesivo a la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad venezolanas contra manifestantes pacíficos no armados", el texto pide además un "proceso político que conduzca a unas elecciones presidenciales libres, justas y creíbles".
El proyecto de resolución solicita también al secretario general de la ONU, Antonio Guterres, que "utilice sus buenos oficios" para conseguir dicho proceso electoral, e insiste en la necesidad de evitar un "deterioro suplementario" de la situación humanitaria y "facilitar el acceso y la entrega de ayuda a quienes la necesitan".
Washington no ha indicado todavía ninguna fecha para votar el texto y, según un diplomático, las negociaciones continúan. Otras fuentes diplomáticas indicaron también que si se convocan elecciones, Rusia, que apoya a Nicolás Maduro y acusa a Estados Unidos de apoyar un "golpe de estado" en Venezuela, utilizará su derecho de veto.
Un "texto alternativo" de Moscú
El viernes Moscú propuso a sus 14 socios un "texto alternativo" al propuesto por Washington, según diplomáticos.
El texto ruso obtenido este sábado por la AFP expresa "la inquietud" del Consejo ante "las amenazas de recurrir a la fuerza contra la integridad territorial y la independencia política de Venezuela. Critica también "las tentaciones de intervenir en temas que constituyen principalmente asuntos internos" de ese país.
Dicho texto pide "un arreglo de la situación actual (...) a través de medios pacíficos". Aporta también su apoyo a "todas las iniciativas encaminadas a encontrar una solución política entre los venezolanos, entre ellos el Mecanismo de Montevideo", sobre la base de un diálogo nacional.
El jueves un Grupo de Contacto Internacional hizo un llamamiento, en su primera reunión en Montevideo, a "unas elecciones presidenciales libres, transparentes y creíbles" en Venezuela, destacando su voluntad de "excluir el uso de la fuerza".
La Unión Europea (UE), ocho países de ese bloque y tres de América Latina se comprometieron en la capital uruguaya a trabajar para "establecer las garantías necesarias para un proceso electoral creíble en el menor tiempo posible" en Venezuela, según la declaración final de la reunión, firmada por todos los países participantes, salvo México y Bolivia.
Según un diplomático, si se vota el texto ruso no conseguirá el número suficiente de votos -nueve, sin que ningún país utilice su derecho de veto- para ser aprobado.
