Australia, que ha sufrido recientemente la severa sequía, la fortísima temporada de incendios y las recientes inundaciones, ahora afronta una nueva catástrofe ambiental: el blanqueo masivo de su emblemática Gran Barrera de Arrecifes, en momentos en que el país está abocado a la lucha contra la propagación de la pandemia.
La semana pasada, la Autoridad del Parque Marino de la Gran Barrera de Arrecifes (GBRPA, siglas en inglés) informó que las observaciones aéreas que hizo en unos 344.000 kilómetros cuadrados revelan que se está produciendo un blanqueo de corales, el tercero en cinco años que afecta a esta área declarada Patrimonio de la Humanidad.
En un comunicado el organismo del gubierno explica que “algunas áreas meridionales que no fueron afectadas del todo o solo mínimamente durante los blanqueos de 2016 y 2017 muestran un blanqueo entre moderado y severo".
La GBRPA rebajó en agosto del año pasado la calificación sobre el estado de salud de este ecosistema que es crucial para el turismo en Queensland de "pobre" a "muy pobre".
Asimismo indicó que los objetivos para mejorar la calidad del agua del plan gubernamental, que se extiende hasta 2050, no se han cumplido.
El gobierno australiano adoptó un ambicioso plan para mejorar la calidad de las aguas y proteger las zonas ribereñas para evitar que la Gran Barrera sea incluida en la lista de patrimonio en peligro.
La coalición Liberal-Nacional defiende la industria del carbón y la explotación de combustibles fósiles que vende al exterior y que en gran parte usa para generar energía.
Con los recientes incendios forestales aumentaron las críticas por su inacción frente al crisis climática, especialmente porque el gobierno quiere usar los créditos de carbono que ha acumulado para cumplir sus objetivos de reducción de un 26 por ciento de las emisiones contaminantes.
Pero con la crisis de la COVID-19 el tema ambiental ha sido aparcado para hacer frente al fuerte impacto de la pandemia que puede ahondar a Australia, que lleva tres décadas de crecimiento económico, a una profunda recesión.
