El consultor de empatía del primer ministro australiano, Scott Morrison, ha renunciado después de enterarse de que se encuentra de vacaciones en Hawaii, así se burlaba el medio satírico The Chaser al sintetizar la indignación expresada por un gran número de usuarios de las redes sociales bajo diversas etiquetas como #WhereTheBloodyHellAreYou.
Cada año los políticos australianos se toman sus vacaciones por esta época del año, pero en esta oportunidad la indignación responde a que la aparente pausa de Morrison se da en un momento crítico: la ola de calor se expande por toda Australia y amenaza con llevar la crisis causada por los centenares de incendios que arden en todo el país al máximo.
#WhereTheBloodyHellAreYou
Por eso, la ira en las redes sociales se desató cuando se divulgó que Morrison está pasando unas vacaciones con su familia en un lugar no revelado en el exterior.
Estos rumores comenzaron a circular el lunes cuando el legislador del Partido Verde, David Shoebridge, publicó un mensaje en Twitter sugiriendo que Morrison está en Hawaii.
El programa The Feed de SBS pidió información a la oficina del primer ministro, pero el portavoz de su despacho no quiso confirmar si Morrison está de vacaciones o el lugar en el que se encuentra.
La oficina de Morrison dijo al The New Daily que el líder del Partido Nacional, Michael McCormack , se desempeñará como primer ministro hasta el jueves, pero aseguró que los rumores de que Morrison esté de vacaciones están “equivocados”.
Por su lado, en el programa The Project del Canal 10, la periodista del diario The New Daily Samantha Maiden consideró que dado el breve tiempo que se ha tomado Morrison de vacaciones, él debe encontrarse en Fiyi, pero ciertamente no en la isla Christmas.
Ante la ausencia de información las redes sociales reaccionaron con: #WhereTheBloodyHellAreYou, #MorrisonFires, "Hawaii" y #WheresScotty.
Con la cola entre las piernas
Hace diez años y cuando era un joven diputado liberal, Morrison atacó a la jefe de la Policía de Victoria Christine Nixon por irse a cenar a un reconocido restaurante en medio de los incendios del Sábado Negro, los peores de la historia australiana, recuerda el diario The New Daily. Sus comentarios provocaron el despido de Nixon.
Australia en llamas sin un líder
No hay un panorama integral de lo que sucede en el país dado que cada estado y territorio maneja sus recursos para combatir los incendios, aunque aún así el nivel de destrucción es alarmante.
Solamente en el estado de Nueva Gales del Sur, el más afectado por los incendios que además sufre el embate de una de las peores sequías en Australia en décadas, han muerto seis personas y al menos más de 2,000 koalas, se han calcinado más de 700 viviendas y calcinado casi 3 millones de hectáreas de terrenos, una superficie que es parecida a la que ocupa El Salvador.
Ayer un grupo de exjefes de bomberos que integran la alianza Emergency Leaders for Climate Action acusó al gobierno australiano de quedarse “dormido al volante”.
También pidió al gobierno australiano que convoque a una cumbre nacional al recalcar que los australianos están experimentando un inicio “aterrorizante” del verano con estos incendios sin precedentes.
“Lo que vemos es una crisis absoluta en el liderazgo que nos falta en el país”, dijo Peter Dunn, excomisionado de la Autoridad de los Servicios de Emergencia del ACT (Territorio de la Capital Australiana) en una rueda de prensa el martes en Sídney, ciudad en donde se yergue un árbol de Navidad quemado en Martin Place para recolectar donaciones para los afectados.
La protesta estudiantil sigue
La ausencia de Morrison, responsable de la política climática de Australia, se da también en una semana crucial en la que también los estudiantes del movimiento Australian School Strike 4 Climate tienen previsto manifestarse a las afueras de la Residencia del Primer Ministro en Kirribili, Sídney, para preguntar “¿Dónde diablos estás Scott Morrison?".
Morrison, quien además se rehusó la semana pasada a dar más ayuda a los bomberos, fue fuertemente criticado por decir que los bomberos “quieren estar allí” en el lugar de los incendios.
Asimismo Morrison anunció recientemente un nuevo borrador de su plan para blindar las libertades religiosas en una jornada fatal para Sídney que estaba cubierta de humo tóxico, que en algunos lugares superaba en unas doce veces los niveles de peligrosidad.
“Es increíblemente decepcionante escuchar informes de que el primer ministro está de vacaciones en el extranjero mientras Sídney sufre por la contaminación del aire causada por los incendios, mientras los incendios y la sequía continúan atacando a nuestro país”, dijo Liora Ballin, portavoz de Australian Parents for Climate Action.
“Nuestro futuro se hace humo. Necesitamos acciones climáticas firmes y urgentes incluyendo la aceleración a un 100 por ciento de energías renovables con inversiones y una transición para las comunidades y trabajadores de la industria del carbón”, agregó.
El gobierno de Morrison, quien dirige al país que más carbón exporta en el mundo y que si se cuenta sus ventas al exterior de combustibles fósiles se sitúa entre los mayores contaminantes del planeta, asegura que sí llegará. Para esto quiere utilizar los créditos de carbono procedentes de la era del Protocolo de Kioto, conocidos como los "carry over credits".
Con este juego de números podrá contrarrestar o contrapesar el aumento de sus emisiones actuales y a futuro.
“En vez de hacer el 26 por ciento haremos la mitad de esto si es que podemos tomar el 'carry over credit' del Protocolo de Kioto”, dijo a SBS Spanish el científico de CSIRO, el español Pep Canadell, quien además es director ejecutivo del Global Carbon Project, un proyecto de investigación internacional para estudiar las interacciones entre el ciclo del carbono, el clima y las actividades humana.
