Marruecos hizo historia al meterse en las semifinales del Mundial, convirtiéndose en el primer equipo africano en llegar a esta ronda de la competición, en la que se medirá a Francia, tras imponerse 1-0 al Portugal de Cristiano Ronaldo, el pasado sábado en Doha.
Un gol de Youssef En-Nesyri (42) permitió este día histórico para los marroquíes, que se convierten también en el primer país árabe en alcanzar la penúltima ronda de un Mundial.
Los fanáticos estallaron de alegría después de que Marruecos escribiera la historia de la Copa del Mundo como el primer país africano y árabe en llegar a las semifinales del torneo, llenando el estadio en Qatar con un rugido ensordecedor y desatando vítores, llantos, bailes y cantos en las calles de casa.

Pero hay algo que distinguió la celebración de este equipo respecto a las demás: ese baile de Sofiane Boufal con su madre en la cancha de fútbol celebrando la victoria de Marruecos ha dado la vuelta al mundo.
La prensa internacional ha señalado que Walid Regragui, el director técnico de la selección marroquí, entre las muchas decisiones que ha tomado en el corto tiempo que lleva frente al equipo ha sido integrar a las familias de los jugadores, en particular a sus madres.
En esta ocasión, según reporta la agencia AP, el técnico decidió que los jugadores invitasen a sus madres a la concentración, en un hotel del distrito financiero de Doha, cubriendo todos los gastos. Hasta ahora no se sabe de otra selección que haya hecho lo mismo con las mamás de los jugadores.
De esta manera las madres de los jugadores han podido estar en primera fila en los estadios.
Es así que la escena del Sofiane Boufal bailando con su madre en el césped celebrando la más reciente victoria de su equipo ha acaparado las miradas.
“Mi madre es lo más importante”, había dicho Boufal tras la victoria ante España. “Las emociones que el fútbol genera te ponen loco. Tener el apoyo de tu familia es lo más importante”.
Con muchos marroquíes viviendo y trabajando en el Golfo, los partidos de la Copa del Mundo de Marruecos se han sentido como juegos de equipo local.
