Lucas Sturrock se encontraba su granja cuando las llamas del incendio de Mogumber, en el cinturón agrícola del noreste de Perth, se acercaron a su casa.
Su padre Ivan y su hermano Dale habían dejado solo al niño de 12 años para ir a combatir las llamas de este incendio el domingo por la tarde. Aún estaba vigente la emergencia por los incendios en Australia Occidental, en donde por estos días las temperaturas superan los 40 grados.
El incendio de Mogumber, que ya ha calcinado a 7,500 hectáreas de terreno en los municipios de Victoria Plains y Dandaragan, puso en peligro la vida del niño.
"Le dije a mi hijo que si (el fuego) se acercaba a la gran pradera, que se vaya al naranjal que está situado a 4 kilómetros de distancia", relató Ivan a la cadena local ABC.
Cuando la situación se puso peligrosa, Lucas montó a su perro en la camioneta de su hermano y la condujo hacia ese árbol que le había indicado su padre, pero el fuego ya había llegado al otro lado del camino. El chico no se quedó paralizado pese al miedo y decidió ir hacia Gillingarra Road.
Cuando el padre fue a buscarlo al naranjal y no vió a Lucas, éste entró en pánico y pidió ayuda.
Craig Spender de la brigada de bomberos de la zona relató a la ABC que las unidades comenzaron a comunicarse entre sí por radio y a buscar a Lucas. Una hora después se enteraron que lo habían encontrado en el vehículo y estaba a savlo bajo el cuidado de la Policía.
Ivan Sturrock solo tiene palabras de orgullo hacia su hijo y se siente aliviado porque está a salvo.
"Le había enseñado a conducir cuando tenía siete años en caso de que algo pasara y me siento orgulloso de él porque hizo exactamente lo que le pedí", explicó.
El caso de Lucas nos recuerda además que tenemos que tener un plan contra un eventual incendio para poder salvar nuestras vidas.
