El ayuntamiento del condado de Bourke, en Nueva Gales del Sur (NSW, por sus siglas en inglés) dio a conocer que tuvo que sacrificar a 15 perros que se encontraban en su perrera, debido a que la organización de rescate que los iba a tomar se encuentra en otra área de gobierno local y, por las restricciones de movimiento debido al COVID-19, no pudo ingresar a este poblado.
Se sabe que entre los 15 perros sacrificados, cinco eran perros adultos y 10 cachorros. Los animales habían estado en la perrera desde principios de agosto.
Las autoridades informaron que durante la semana pasada estuvieron en contacto con la organización encargada de dar en adopción a perros, la cual tiene su sede en pueblo de Cobar, a más de 150 kilómetros del condado de Bourke (Bourke Shire), motivo por el cuál no pudieron ir a rescatar a los perros.
Puntos destacados:
- De los 15 perros sacrificados, cinco eran perros adultos y 10 cachorros.
- Defensores de animales piden una investigación exhaustiva de las causas que llevaron a tomar esta decisión.
- La organización que tenía planeado rescatar a los perros se encuentra a más de 150 kilómetros de distancia del condado de Bourke.
La Oficina de Gobierno Local (OLG), una agencia de vigilancia del gobierno, le dijo al diario Sydney Morning Herald que el ayuntamiento afirmó que estaba "protegiendo a sus empleados y a la comunidad" del riesgo de transmisión de COVID-19.
Un portavoz de la OLG dijo que los funcionarios estaban investigando si se había violado alguna ley relacionada con la crueldad animal, incluido el cumplimiento de las leyes sobre animales de compañía.
La decisión ha provocado enojo entre los defensores de los derechos de los animales.
"Estamos profundamente angustiados y completamente consternados por este cruel disparo a los perros y rechazamos totalmente las inaceptables justificaciones de la municipalidad de que este asesinato aparentemente se llevó a cabo como parte de un plan seguro para enfrentar el COVID", dijo Lisa Ryan, gerente de campaña regional de Animal Liberation, quien pidió una investigación.
NSW no ha cancelados las actividades de las perreras o refugios para animales
Nueva Gales del Sur se encuentra en confinamiento luego de un aumento en los casos de contagios de COVID-19 de la variante Delta.
Sin embargo, se ha permitido que los refugios de animales continúen funcionando en todo el estado durante el confinamiento, siempre y cuando se cuenten con las medidas adecuadas para detener la propagación del virus.
En el caso de la perrera del ayuntamiento del condado de Bourke se sabe que el personal se encontraba preocupado por el hacinamiento y porque dos de los perros se atacaban entre sí.
En un comunicado, un portavoz del ayuntamiento de Bourke Shire dijo que el problema se agravó aún más por las restricciones regionales de COVID-19. Y con esta decisión intentaban evitar que personas de otras comunidades ingresaran al condado de Bourke.
La cadena de noticias ABC reportó que el portavoz del ayuntamiento dijo que fue una decisión difícil, que no se habían tenido que sacrificar animales que no estuvieran enfermos o peligrosos en varios años, debido a la participación de esta municipalidad en programas de realojo.
Las restricciones vigentes en Nueva Gales del Sur no requieren el cese de los servicios de adopción de animales y las perreras, y los refugios pueden permanecer abiertos al público.
