El Informe Commonwealth Orange Book de 2019, elaborado por el Instituto Grattan para analizar las prioridades políticas del gobierno federal, identificó que el hacer que un mayor número de mujeres entre a la fuerza laboral australiana es uno de los pasos más importantes que debe tomar el próximo Ejecutivo australiano.
La participación de la mujer en la fuerza laboral se sitúa en tasas más bajas que en otros países. También es baja la presencia de las féminas con empleos a jornada completa.
La razón: la maternidad. Antes de ser madres, ellas trabajan como cualquier otra mujer, indica el artículo publicado hoy en la revista The Conversation por John Daley, director ejecutivo del Instituto Grattan; junto a Brendan Coates y Carmela Chivers.

Una encuesta citada por estos autores indica que más del 40 por ciento de las mujeres que quieren más tiempo dicen que el coste de las guarderías es la principal razón por la que no asumen más horas de trabajo.
El trabajar más horas supone que las madres pierdan más beneficios tributarios familiares y por el cuidado de los niños y pagen más impuestos a la renta. El financiar el coste de las guarderías les puede costar más del 100 por ciento de lo que ganarían por trabajar más.
El Instituto Grattan destacó que la coalición realizó previamente reformas en el subsidio para las guarderías que ayudó a reducir efectivamente las tasas de los impuestos marginales.Pero aún hay un largo camino por recorrer.
Una mujer de bajos ingresos todavía pierde entre 85 a 95 centavos por cada dólar que gana si aumenta sus días laborales de tres a cuatro o de cuatro a cinco.
Cada mujer de hogares con ingresos medios puede pagar una tasa en su impuesto marginal de cerca del 80 por ciento si aumentan sus días de trabajo de cuatro a cinco por semana.

Bajo la propuesta laborista las guarderías serán gratuitas para las familias con ingresos de hasta 69,000 dólares anuales y el tope de los subsidios por la hora por el cuidado de niños será 11,77 la hora o 141 por día.
Las familias de altos ingresos seguirán pagando los costes de guardería, pero a un menor precio, según las estimaciones del Instituto Grattan.
Los cálculos indican que una familia de medianos ingresos con dos niños en edad pre-escolar, en donde el ingreso principal rondaría los 95,103 dólares anuales para 2020-21 y el otro elija un trabajo que le pague unos 61,000 anuales tendría bajo un eventual gobierno laborista la posibilidad de que el aumento de un día más de trabajo a la semana le rinda 1,260 dólares más al año.
Esto daría a la mujer unos diez centavos más por cada dólar que gane.

Pero el Instituto dice que el plan no es perfecto porque el recorte de los subsidios de 60 a 50 por ciento para las familias con ingresos por encima de los 174,527 dólares distorsiona los incentivos para que la segunda persona, generalmente la mujer trabaje.
Asimismo el tope a los subsidios en 11,77 la hora, cuando actualmente los australianos paga 9,20 la hora, puede motivar a las guarderías a elevar sus tarifas para llegar al tope o poner sus precios por encima del límite fijado.
