La reina Isabel II visitó Australia 16 veces durante su largo reinado y en cada una de esas ocasiones fue abrazada y vitoreada por miles de admiradores.
La última visita de la jefa de la Commonwealth fue en 2011. Pero, ya fuera físicamente en suelo australiano o en Gran Bretaña, su presencia ha sido venerada durante mucho tiempo por muchos habitantes de Australia.

La reina Isabel II puso un pie por primera vez en suelo australiano apenas meses después de ser coronada. Era febrero de 1954 e Isabel, entonces de 27 años, se convirtió en la primera monarca reinante en visitarla.
El viaje se anticipó con entusiasmo, y se estima que el 75 por ciento de la población -de casi nueve millones de personas en aquel entonces- acudió a alguno de los eventos en los que participó la reina y a su esposo, el príncipe Felipe.

Durante esa gira, que duró ocho semanas, la monarca visitó 57 pueblos y ciudades de Australia, con sus deberes oficiales incluyendo reunirse con 70.000 ex militares y mujeres en el estadio MCG y abrir parlamentos en todo el país.
La adoración hacía la jefa de estado de Australia fue una constante, y poco cambió en sus quince visitas posteriores, lo que despertó un afecto renovado entre las nuevas generaciones.

Entre sus momentos más memorables estuvieron la gran apertura de la Ópera de Sídney en 1973; el cierre de los Juegos de la Commonwealth en Brisbane en 1982; la apertura de los Juegos de la Commonwealth en Melbourne en 2006 y sus dos viajes al centro de Australia.

Pero también hubo controversias, como cuando el entonces primer ministro Paul Keating guio a la reina con su mano durante la visita de 1992, lo que llevó a acusaciones de que había infringido el protocolo real y un titular de un periódico británico lo etiquetó como el "Lagarto de Oz".
Pero cuando se le preguntó más tarde si se sintió insultado por el episodio, el entonces príncipe Carlos dijo: "No. Tampoco la Reina".

Las visitas de la reina Isabel II a tierras australianas quedaron estancadas a fines de la década de 1990 para evitar el acalorado debate sobre el futuro de la monarquía.
Su siguiente viaje fue cronometrado mucho después del referéndum de 1999, cuando se consultó sobre si Australia debía convertirse en república, en el cual ganó la opción del no. Dicho resultado fue atribuido en parte a la importancia de la reina Isabel II para muchos australianos.

Durante el reinado de Isabel II hubo 15 gobernadores generales australianos y 16 primeros ministros.
El incidente más notorio ocurrió en 1975, cuando el primer ministro Gough Whitlam fue destituido de su cargo por el representante de la reina británica.
Una larga lucha legal para hacer públicas 220 cartas del Palacio, entre el entonces gobernador general Sir John Kerr y el secretario privado de la reina, prevaleció en 2020, lo que demuestra que la monarca no estaba al tanto de sus acciones ni las sancionó.

La visita final de la reina Isabel II se produjo en 2011, cuando tenía 85 años. Ella recibió elogios de la entonces primera ministra Julia Gillard, la primera mujer de Australia en el cargo y también una acérrima republicana.
"En este, el hogar de la democracia australiana, usted es una parte constitucional vital, no un invitado. Al igual que en esta nación solo se le puede dar la bienvenida como un amigo querido y respetado", afirmó la entonces primera ministra.

Si bien en 2011 fue la última visita de la reina Isabel II a Australia, la monarca británica dio la bienvenida a varios primeros ministros australianos durante las visitas de estos a Londres, entre ellos Scott Morrison y Malcolm Turnbull.
El ex primer ministro Morrison estuvo en los titulares de la prensa durante una visita en junio de 2021, cuando le dijo a la reina Isabel II que había sido "bastante exitosa" en la anterior conferencia del G7 en Cornualles.
Tras su muerte, el primer ministro australiano, Anthony Albanese, dijo: "Este tiempo de luto pasará. Pero el profundo respeto y la cálida consideración que los australianos siempre tuvieron a Su Majestad nunca se desvanecerán".
