El hombre que se enfrentó el domingo a un intruso, el cual murió a raíz de la pelea, tenía derecho a usar una “fuerza razonable" para protegerse y proteger a su familia, afirmó el inspector jefe de detectives Shane Woolbank.
La Policía del estado de Nueva Gales del Sur interrogó a Johan Schwartz, de 44 años, luego de que el domingo un intruso al que se enfrentó en el salón de su vivienda, en el barrio de Harrington Park, muriera tras el enfrentamiento entre los dos.
"En general, las personas tienen derecho a estar en su hogar y tienen derecho a usar una fuerza razonable para protegerse a sí mismas y a sus bienes", dijo el inspector Woolbank a los periodistas en Sídney.
Se cree que la esposa y el hijo de Swartz , que se desempeña como analista de empresas, se encontraban en la casa en ese momento en que el desconocido irrumpió en la vivienda familiar.
Según las versiones policiales, Schwartz se despertó la mañana del domingo alrededor de las 7.30 de la mañana tras escuchar los ladridos de su perro. Fue al salón de su casa y descubrió la presencia de un intruso.
"Se enfrentó a ese intruso y se produjo una lucha (entre los dos)", relató el inspector Woolbank.
"Como resultado de ese altercado, el intruso colapsó y quedó inconsciente", agregó.
La esposa de Schwartz llamó a los vecinos para intentar revivirlo y luego a los paramédicos, quienes no pudieron salvar la vida del intruso, quien no ha sido identificado.
La Policía condujo a Swartz, de 44 años de edad, a la comisaría de Narellan para interrogarlo. Horas después fue puesto en libertad sin que se formularan cargos criminales en su contra.
Los vecinos dicen que vieron a un hombre que corría descalzo por la calle en el momento del incidente.
"Lo que más noté fue que estaba descalzo, fue extraño", le dijo un hombre a Network Ten.
Según las descripciones de la Policía, que intenta determinar la identidad del presunto ladrón, el intruso de unos 35 años de edad, tenía alrededor de 1.80 metros de estatura, un bigote pelirrojo, barba y vestía una camiseta sin mangas y unos pantalones cortos. Tenía además dos tatuajes, uno de los cuales decía “La sinceridad con nosotros mismos es nuestro verdadero honor”.
